Joan Laporta se une en la grada a la afición del Barça con el "madridista el que no bote"
Aplaudió y se sumó al reconocimiento a Pedri en su regreso tras lesión
Joao Cancelo responde a Hansi Flick con fútbol y mete presión por un puesto
Joan Laporta, expresidente y actual precandidato a la presidencia del FC Barcelona, vivió de lleno el ambiente del Spotify Camp Nou en la victoria ante el Levante UD. Al no ser ya presidente en funciones tras el reciente relevo institucional, Laporta ocupó asiento entre la grada como un aficionado más, animando y, sobre todo, coreando junto a la masa blaugrana una de las consignas que más resuenan en los clásicos: “madridista el que no bote”.
Ese momento, captado por las cámaras durante el partido, resumió el papel de Laporta en este tramo de temporada: del palco a mezclarse con los seguidores, impulsando el apoyo al equipo y reforzando su perfil popular de cara a las elecciones del 15 de marzo.
Pedri, ovacionado
Las cámaras captaron a Laporta sonriendo, aplaudiendo y celebrando cada acción del equipo. Especialmente significativo fue su gesto cuando la grada comenzó a corear el nombre de Pedri, que regresaba tras una lesión. Laporta se sumó a los aplausos y al cántico dedicado al canario, consciente de lo que supone su vuelta en este tramo decisivo de la temporada. No fue un aplauso protocolario, sino sentido, prolongado, compartido con los miles de aficionados que celebraban la reaparición del centrocampista.
Laporta se acuerda del Real Madrid
Mientras los ánimos en el Camp Nou se caldeaban con el regreso del liderato y los cánticos tradicionales de la afición, Laporta no se quedó al margen. De pie entre la hinchada, acompañó los “madridista el que no bote”, un gesto festivo con sabor clásico, que evidencia cómo el expresidente sigue muy presente en la cultura popular del barcelonismo incluso fuera del palco.
El ambiente previo al partido ya estaba cargado de tensión mediática. Antes de saltar al césped, Laporta también había aprovechado para comentar la polémica arbitral que rodeó la derrota del rival de siempre, el Real Madrid, en Pamplona el sábado anterior. En tono sarcástico, afirmó que “por una vez que no les regalan un penalti por algún piscinazo… que no se quejen”, en referencia a las quejas blancas tras el penalti señalado a favor de Osasuna.
Pero, eso no fue todo. También tuvo tiempo para ayudar a los trabajadores del estadio. Antes de empezar el partido ayudó a la empleada del club que limpiaba su zona de localidades. “Esto lo hacía yo en la mili", dijo.
