Opinión

Mi carta a los Reyes Magos para el Valencia CF y el valencianismo

El periodista no es noticia

La delantera eléctrica del Valencia CF
Cuánto nos hace sufrir el Valencia CF. Valencia CF
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Llega la noche más mágica del año, la de la ilusión, la de los deseos y los anhelos y a muchos nos pilla tocados, a los valencianistas les coge tristes, decepcionados por el presente del equipo tras la goleada encajada ante el Celta, y una noche desagradable en el aeropuerto con gritos, insultos y mucha, mucha frustración. A los aficionados les llega esta noche de Reyes con pocas esperanzas de mejora a corto plazo. Es difícil encontrar algo que nos haga sonreír estos días.

Empiezo por lo fácil. El Nou Mestalla a muchos nos encanta, no lo puedo negar, pero aún lo vemos lejos. Es casi una obligación acabarlo y, como tal, ha perdido un poco la frescura y la ilusión del principio. Mola, pero no es bastante. No nos quita esa sensación generalizada de preocupación y tristeza que invade nuestras miradas cuando pensamos en el Valencia.

Kiat Lim con Corberán y Gourlay

Porque el Valencia CF es más que un estadio, y mira que he vivido en Mestalla alegrías. Es un sentimiento, un sentido de pertenencia, es una ilusión a la que muchos nos acercamos por herencia o por el fuerte atractivo que tiene el fútbol y el club en esta ciudad. El Valencia CF es, o al menos era, motivo de orgullo cuando por ejemplo, te vas a Valladolid, a tu pueblo, y hablas del deporte Rey. Ahora, al menos para un servidor, es un desvelo, un disgusto y una sensación constante de preocupación. Cada vez es más pequeño y, aunque no le quito mérito y valor a los que pelean por él (empleados, jugadores, cuerpo técnico y, sobre todo aficionados) si no ponemos el foco en que es un club de fútbol, cada vez se parecerá menos a lo que conocimos. La solución y el problema está en Singapur, en que cambie la gestión (ya no lo espera nadie) o que se marchen y den el pase a otros que tengan más amor por la pelota. Que se vayan es el gran deseo, pero no lo niego, no lo veo sencillo.

Kiat Lim en la Junta General de Accionistas del Valencia CF

Carlos Corberán y el mercado de invierno

Y digo que la solución está en Singapur porque lo fácil en el fútbol sería echar a Corberán, pero de nuevo no creo que sea la solución. Sin armas, sin espíritu de fútbol en el club ¿qué más da que esté Corberán o Baraja en el banco? Si el Valencia CF no pone dinero en el césped, da igual porque el equipo cada vez será más pequeño.

Al final, a corto plazo necesitamos fichajes, una mejor gestión del club, que se vaya Peter Lim, pero a largo, lo que deseo es que tengamos fuerza y esperanza para transmitir este sentimiento que heredamos.

Por eso, en esta noche de Reyes, para el valencianismo pido tres deseos fuerza, resiliencia y esperanza para saber que un futuro mejor es posible y que llegará, que el sol saldrá, que nada podrá destruir este sentimiento y que, dentro de muchísimos años, cuando los que hoy somos adultos nos hagamos mayores, seguiremos viendo a los más pequeños con esa cara de ilusión enorme cuando entren al estadio o cuando su equipo marque un gol. Es una petición que uno mismo se aplica para el Valencia y para la vida. Feliz noche de Reyes y feliz 2026 y, de nuevo, toda mi fuerza y ánimos para la familia de Fernando Martín.

David Torres

Delegado de ElDesmarque en Valencia

dtorres@eldesmarque.com