El significativo abrazo de Lookman a Julián Álvarez tras redimirse de un error increíble

El argentino falló una jugada muy clara de gol para el Atleti
El gravísimo error de Joan García en el Metropolitano que le costó el primer gol al Barça ante el Atlético
El Atlético de Madrid está firmando un arranque de partido ante el Barça prácticamente perfecto. Los de Diego Pablo Simeone se pusieron 4-0 en los primeros 45 minutos en la ida de las semifinales. Y lo cierto es que pudieron caer más.
Julián Álvarez tuvo en sus botas un par de jugadas bastante claras, pero su 'pelea' con el gol se vio totalmente escenificada hasta el último tramo, cuando de un zapatazo sacó toda la ira y rompió su sequía.
El fallo de Julián con 2-0 en el electrónico
Con el Atleti desatado, todos los aficionados esperaban el acierto de su delantero para desquitarse de la presión. Y ese agobio se vio en especial en una acción cercana a la media hora de partido.
El '19' recibió un pase atrás de Nahuel Molina, que había llegado a línea de fondo, y encaraba la portería prácticamente sin oposición. Tan solo Joan García y Jules Koundé se interponían entre el argentino y el gol, pero su remate no fue acertado.

Como si fuera un penalti remataba el delantero, pero ni con esa acción tan clara pudo terminar con su sequía goleadora. El envío se marchaba desviado, quizás incluso fuera, y, por si acaso, el '23' azulgrana sacaba el balón con el tacón.
Julián Álvarez se redime con asistencia a Lookman y gol
Apenas pasaban unos minutos cuando Julián disfrutaba de una ocasión similar. Pero en esta ocasión, muy hábil -aunque quizás azotado por falta de confianza-, evitaba buscar la portería y asistía a Ademola Lookman, un poco más a su izquierda.
El nigeriano no perdonaba y con un remate raso y potente batía a García para colocar el 3-0 en el 33' de partido. La celebración reflejaba el sentir del Atlético: felicidad y arropo a Álvarez con un abrazo, que no estaba pasando por un buen momento a nivel de goles.
Pero tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe. Y al filo del descanso, por fin vio puerta 65 días después. Y de qué manera. Golazo a bote pronto para redondear una primera parte exquisita de su equipo.
