Tchouaméni logra su mejor versión con el nuevo sistema de Arbeloa: más proyección ofensiva y líder defensivo en el mediocampo

Tchouaméni se ha adaptado a la perfección al nuevo sistema de Arbeloa
La superstición del Real Madrid en su segunda visita al Benfica de Mourinho en Champions
El partido entre el Benfica y Real Madrid quedó empañado por el incidente racista en el que supuestamente, Prestianni le profirió un insulto de índole xenófoba a Vinicius Jr. Pero en el aspecto deportivo, se pudo ver uno de los mejores partidos desde que Álvaro Arbeloa está en el banquillo blanco.
Ya comienza a notarse la mano del técnico salamantino, quien está empezando a instaurar su estilo de juego en un Real Madrid que parecía algo perdido en el apartado táctico.
El nuevo sistema de Álvaro Arbeloa
Ante la baja de Rodrygo Goes, el bajo momento de forma de Franco Mastantuono y la lesión de Jude Bellingham, Arbeloa parece haber encontrado su sistema ideal, que recuerda al de Carlo Ancelotti cuando ganaron la última Champions League.
Del 4-3-3 que utilizaba Xabi Alonso e incluso el propio Arbeloa en sus primeras semanas, ha pasado al 4-4-2 en rombo, donde ha conseguido sacar el máximo provecho a sus jugadores.
Con este sistema, Camavinga apoya a Álvaro Carreras en la zona izquierda -cubriendo su zona y ayudando en sus subidas- y Fede Valverde dispone de muchos metros por delante para hacer la función de llegar tanto por el centro como por la banda derecha, donde está conectando muy bien con Alexander-Arnold.
Arda Güler, quien ejerce de mediapunta, tiene libertad total de movimientos para ocupar zonas del campo volcado al lado derecho, donde conecta con los dos mencionados anteriormente.
Pero con tanto jugador en el medio que ocupa zonas laterales, es necesario tener un futbolista que sepa manejar el centro. Y es ahí donde ha aparecido el mejor Tchouaméni.

El encaje de Tchouaméni en el sistema de Arbeloa
Como puedes ver en la gráfica anterior, el centrocampista francés es el único jugador que ocupa el centro del campo. Esta es una de sus nuevas indicaciones en este nuevo sistema de Álvaro Arbeloa, que le encajan como anillo al dedo.
Anteriormente, habíamos visto a Tchouaméni formando un doble pivote con otros jugadores del Real Madrid e incluso partiendo entre los tres centrales para generar juego desde atrás. Ayer, Álvaro Arbeloa le mantuvo más centrado y con más libertad para acompañar al equipo en líneas avanzadas del campo rival.

Pero su gran actuación no se debe únicamente a su nuevo rol, sino que el francés acompañó al equipo con estadísticas muy buenas. Estuvo muy concentrado en defensa, contundente en los duelos y muy acertado teniendo que ser agresivo cuando le tocaba.
Registró un 90,2% de acierto en el pase, realizando 46 de 51, 6 de ellos en largo. Pero es que en defensa se mostró muy superior a sus rivales, sabiendo aguantar el arreón del Benfica muchas veces con la responsabilidad de ser el centrocampista puro del equipo. Realizó dos entradas con éxito, recuperó dos balones, y ganó 8 de 11 duelos, no perdiendo ninguno de los 5 aéreos que disputó.
Más allá de los datos, en las últimas semanas Tchouaméni ha dado un paso al frente, demostrando que puede ser el gran centrocampista que el Real Madrid lleva esperando desde que fichó para reemplazar a Casemiro.
