Graves amenazas a los árbitros y un autobús reventado a pedradas en un partido de Segunda RFEF: "Os vamos a apuñalar"

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El acta recoge varios incidentes más
El encuentro de la 28ª jornada de Segunda RFEF entre el Águilas y el UCAM Murcia finalizó envuelto en importantes problemas. El colegiado del encuentro recogió en el acta graves amenazas a los árbitros mientras que el equipo rival fue apedreado a la salida del estadio y acabó con una luna reventada y el temor de los jugadores dentro del vehículo.
El partido entre el Águilas y el UCAM, que terminó con victoria visitante por 1-2, quedó empañado por todos los incidentes que tuvieron lugar tras la finalización del encuentro. Entre los más graves rezan las amenazas que recibieron los árbitros del partido una vez se encontraban en su caseta y el propio equipo rival, que se marchó a casa con el autobús reventado.
Un grupo de radicales reventaron a pedradas algunas lunas del vehículo poniendo en peligro la integridad física de sus ocupantes. Algunos futbolistas del UCAM grabaron lo sucedido desde el interior del autobús.
Tras el pitido final, jugadores y aficionados se agolparon en la entrada a vestuarios entre incidentes y actos violentos, tal y como se puede ver a continuación.
El acta arbitral del partido
Los árbitro también se llevaron la peor parte, con insultos y graves amenazas que quedaron recogidas en el acta arbitral de la siguiente forma.
Una vez finalizado el partido, cuando nos dirigíamos a los vestuarios, el entrenador del Águilas, Adrián Hernández Abenza, se dirigió a mi AA1 propinándole una patada golpeándole en el gemelo por la espalda. Así mismo, cuando nos dirigíamos a los vestuarios el utillero del Águilas, Jorge Cosme Torrecilla López, impedía el avance del AA1 con los brazos hacia el vestuario protestando de forma airada e insistente.
En el minuto 15, tras anotar un gol el UCAM, se lanzan desde la grada local identificados por las camisetas que llevaban, situadas detrás del banquillo visitante, una botella de agua con un tercio, una moneda de 20 céntimos y una lata de cerveza vacía, sin llegar a impactar a nadie.
Tras finalizar el partido, cuando nos encontrábamos dentro del vestuario, una persona que no pudimos identificar, se plantó frente a la puerta impidiendo que la pudiéramos cerrar increpando nuestra actuación, teniendo que personarse la Guardia Civil para desalojar a dicha persona. Minutos más tarde, abrieron en tres ocasiones la puerta del vestuario personas no identificadas amenazando e insultándonos en los siguientes términos: "Sois unos hijos de puta, os vamos a apuñalar, salid ya". También golpearon la puerta de detrás del vestuario de forma violenta en repetidas ocasiones.