El Renault más espectacular de las últimas generaciones es de 2024

Renault Rafale
Renault. Renault
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Renault ha cambiado muchísimo su imagen durante los últimos años. El Clio se ha vuelto más sofisticado, el Austral ha recuperado el protagonismo de los SUV familiares y el nuevo Renault 5 ha demostrado que la nostalgia también puede servir para crear coches modernos. Pero hay un modelo que destaca por encima del resto cuando hablamos de presencia y diseño: el Rafale.

Llegó al mercado en 2024 con una carrocería que poco tenía que ver con la imagen habitual de Renault. Era grande, bajo para tratarse de un SUV y tenía una trasera tan inclinada que parecía buscar deliberadamente el territorio de los cupés premium.

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Y eso era precisamente lo que pretendía. El Rafale nació para convertirse en uno de los coches más representativos de la marca francesa.

Un Renault que parece jugar en otra categoría

El frontal tiene una parrilla formada por pequeñas piezas tridimensionales, unos faros especialmente finos y unas luces diurnas que descienden hacia el paragolpes. El conjunto transmite una imagen bastante más agresiva que la del Austral, aunque ambos comparten parte de su base técnica.

De perfil es donde aparece su característica más llamativa. El techo cae hacia la trasera y termina en un portón muy inclinado, mientras las grandes llantas y los pasos de rueda marcados refuerzan esa apariencia deportiva.

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No es un coche pequeño. Mide aproximadamente 4,71 metros, una longitud que le permite mantener una buena distancia entre ejes y ofrecer un habitáculo amplio pese a la caída del techo.

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La trasera termina de diferenciarlo. Los pilotos son muy finos, el portón tiene formas marcadas y el paragolpes refuerza visualmente la anchura del coche. Es un diseño que difícilmente podría confundirse con el de un Renault de hace diez años.

Un nombre que también tiene historia

El nombre Rafale no se eligió por casualidad. Renault lo recuperó de su pasado aeronáutico, concretamente del Caudron-Renault Rafale, un avión de competición de los años treinta asociado a varios récords de velocidad.

La referencia encaja con la intención del proyecto: crear un automóvil más ambicioso y sofisticado que los SUV convencionales de la marca.

Dentro también se aprecia ese salto. El salpicadero utiliza el sistema OpenR con dos grandes pantallas, incorpora servicios de Google y puede ofrecer un techo panorámico Solarbay cuya transparencia se modifica electrónicamente.

Los acabados Esprit Alpine añaden detalles deportivos, mientras las versiones superiores buscan una presentación todavía más cuidada.

Todo ello se fabrica en España, en la planta de Renault de Palencia, un detalle que también convierte al Rafale en uno de los modelos más relevantes de la producción nacional.

Hasta 300 CV para acompañar su imagen

La gama comenzó con el sistema full hybrid E-Tech de 200 CV. Es una mecánica pensada principalmente para combinar prestaciones suficientes con consumos contenidos, sin necesidad de conectar el coche a un enchufe.

Posteriormente llegó el híbrido enchufable de 300 CV y tracción total, una versión que encaja mucho mejor con la imagen deportiva de la carrocería.

El acabado Atelier Alpine añade una puesta a punto específica del chasis y elementos destinados a mejorar el comportamiento, de manera que el Rafale no se queda únicamente en una apariencia llamativa.

Renault ha fabricado coches mucho más radicales, especialmente bajo el paraguas de Renault Sport. Pero dentro de sus generaciones recientes, pocos modelos han supuesto un cambio visual tan importante como este SUV cupé.

El Rafale no parece un Austral con una trasera diferente. Tiene una personalidad propia y una presencia que lo acerca a un territorio donde Renault llevaba tiempo sin tener un representante claro.

Por eso el modelo estrenado comercialmente en 2024 ocupa un lugar especial en la gama. Es uno de los Renault más ambiciosos de los últimos años y, seguramente, el que más se ha atrevido a romper con la imagen tradicional de la marca.