BMW pone al alcance de más conductores uno de sus modelos más populares

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El BMW Serie 1 permitió que muchos conductores accedieran por primera vez a la marca sin comprar una berlina grande ni un SUV costoso. La generación actual conserva esa función, aunque ha cambiado profundamente: ahora prioriza el espacio, la tecnología y la facilidad de uso frente a la antigua configuración de propulsión trasera.

Ese cambio puede disgustar a los más puristas, pero acerca el coche a un público mucho mayor. Tiene cinco puertas, un maletero utilizable, motores eficientes y unas dimensiones adecuadas para ciudad. Sigue pareciendo un BMW, pero resulta bastante más sencillo integrarlo en la vida diaria.

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Una carrocería más práctica y menos intimidante

El frontal utiliza una parrilla dividida relativamente contenida y unos faros que se estrechan hacia el centro. Los trazos verticales y diagonales de determinadas versiones aportan personalidad sin alcanzar el tamaño de las parrillas utilizadas por otros BMW recientes.

El coche mide 4,36 metros y mantiene una altura baja frente a cualquier SUV. Los tiradores quedan integrados en las puertas, el techo desciende suavemente y el alerón prolonga la parte posterior. Los acabados M Sport añaden entradas más marcadas, llantas grandes y detalles oscuros.

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La trasera tiene pilotos divididos en dos secciones y una luneta bastante inclinada. El resultado parece más ancho y asentado que el modelo anterior. Hay cierto aire deportivo, aunque la carrocería continúa siendo suficientemente discreta para un uso cotidiano.

La tecnología de los BMW mayores llega al compacto

Dentro aparece una superficie curva que reúne la instrumentación de 10,25 pulgadas y la pantalla multimedia de 10,7. El sistema utiliza la última evolución de BMW Operating System y admite actualizaciones, navegación conectada y diferentes perfiles.

La desaparición de numerosos botones limpia el salpicadero, aunque obliga a gestionar ciertas funciones desde la pantalla. Los mandos principales del volante y la consola mantienen accesos suficientes para que el aprendizaje no resulte complicado.

Las plazas posteriores aprovechan bien la tracción delantera y el motor colocado transversalmente. El maletero alcanza 380 litros en las versiones convencionales, mientras que algunas mecánicas electrificadas pierden capacidad por la ubicación de sus componentes.

El 120 combina prestaciones y etiqueta ECO

El motor de acceso 116 desarrolla 122 CV y permite contener el precio. Por encima, el BMW 120 utiliza un gasolina de tres cilindros con tecnología de 48 voltios para entregar 170 CV. La asistencia eléctrica mejora la respuesta y le permite obtener la etiqueta ECO.

La gama contempla asimismo alternativas diésel y el deportivo M135 xDrive de 300 CV. Este último utiliza tracción total y una puesta a punto mucho más firme, pero se aleja tanto en precio como en carácter de la idea de acceso a la marca.

El 120 resulta probablemente el punto más interesante. Tiene potencia suficiente para viajar, cambio automático y un consumo razonable. La suspensión conserva una respuesta precisa, mientras que la dirección facilita manejarlo en espacios estrechos.

El Serie 1 actual pone BMW al alcance de más conductores porque ha dejado de exigir concesiones innecesarias. Sigue ofreciendo una postura baja y una imagen atractiva, pero añade espacio, etiqueta ECO y tecnología heredada de modelos mayores. Quizá sea menos singular que el primer Serie 1; como compacto para todos los días, es bastante más completo.