Toyota pone al alcance de más bolsillos uno de los deportivos más deseados de su gama

El GR Yaris sigue evidenciando el carácter deportivo de la marca japonesa
El Toyota que más ha sorprendido por su diseño en los últimos años es de 2024
El Toyota GR Yaris nació como un coche muy poco habitual: una carrocería de tres puertas desarrollada alrededor de la competición, tracción total y uno de los motores de tres cilindros más potentes instalados en un modelo de producción. Nunca fue barato, pero las campañas y ajustes recientes permiten encontrar determinadas unidades por debajo de sus tarifas iniciales más elevadas.
Eso no lo convierte en un utilitario asequible. Sí reduce la distancia que lo separaba de muchos aficionados y mantiene intactos sus argumentos: 280 CV, cambio manual o automático y un sistema de tracción capaz de repartir la fuerza entre los dos ejes.
Una carrocería fabricada para este coche
Aunque comparte el nombre Yaris, el GR utiliza una estructura profundamente modificada. Tiene tres puertas, techo rebajado y una parte posterior más ancha para alojar la suspensión y la tracción integral. Los paneles ligeros ayudan a controlar el peso.
El frontal está dominado por una gran entrada de aire, necesaria para refrigerar la mecánica. Los pasos de rueda sobresalen claramente y la línea del techo cae hacia un alerón pequeño. No parece un Yaris convencional decorado con paragolpes deportivos.
Las llantas dejan ver unos frenos de gran tamaño y la trasera incorpora dos salidas de escape reales. Todo tiene una función, algo que se agradece en una época en la que numerosos coches utilizan adornos para sugerir unas prestaciones que no poseen.
Más potencia y dos formas de conducirlo
La actualización elevó la potencia del motor turbo de 1,6 litros hasta 280 CV y el par máximo hasta 390 Nm. Sigue disponible el cambio manual de seis marchas, una opción que mantiene una relación muy directa entre el conductor y la mecánica.
Toyota añadió además una transmisión automática de ocho velocidades desarrollada específicamente para un uso deportivo. Cambia con rapidez y permite concentrarse en la frenada y la trayectoria, aunque incrementa el precio y modifica parte del carácter del coche.
El sistema GR-Four reparte la fuerza entre ambos ejes y adapta su funcionamiento mediante diferentes modos. Sobre asfalto seco aporta una salida muy eficaz de las curvas; cuando aparece lluvia o poca adherencia, ofrece una seguridad difícil de encontrar en un utilitario de semejante potencia.
Sigue siendo caro, pero también muy especial
Las condiciones publicadas pueden variar según la unidad, el cambio y la financiación. Por eso, cualquier rebaja debe leerse junto con la letra pequeña y compararse con el precio total. Lo relevante es que el GR Yaris puede acercarse ahora a presupuestos que antes quedaban claramente por debajo de su tarifa.
A cambio, ofrece un producto que difícilmente tendrá un sustituto directo. Toyota desarrolló una carrocería específica, una mecánica extraordinaria y una tracción total pensada para conducir, no simplemente para mejorar una ficha comercial.
También puede utilizarse a diario, aunque la suspensión firme, las plazas posteriores pequeñas y un maletero limitado recuerdan constantemente su prioridad. No es la elección racional dentro de la gama Toyota, ni pretende serlo.
El GR Yaris resulta deseado porque parece construido por ingenieros con libertad para hacer algo especial. Una bajada de precio no elimina su carácter exclusivo, pero sí permite que más aficionados puedan considerarlo seriamente. En una oferta cada vez más electrificada y uniforme, pocos coches nuevos conservan una personalidad semejante.