Más llamativo, accesible y, para muchos, capaz de plantar cara al Peugeot 308

El modelo francés destaca en diseño, pero este japonés es una opción aún más atractiva
El nuevo Peugeot 408 empieza a ser considerado como el más atractivo de Peugeot
El Mazda3 juega la carta contraria al Peugeot 308. Mientras el francés busca impresionar con un frontal muy trabajado y el pequeño volante de su i-Cockpit, el compacto japonés apuesta por una carrocería limpia, una postura de conducción convencional y un interior en el que todavía resulta fácil encontrar cada mando. Esa naturalidad puede convertirlo en una opción más convincente para el uso diario.
También existe una diferencia económica importante. El Mazda3 de cinco puertas parte de 26.265 euros al contado con motor de 140 CV y etiqueta ECO. El Peugeot 308 equivalente se mueve habitualmente en cifras superiores, especialmente al añadir acabados y equipamiento comparables.
Un compacto que conserva una silueta especial
El Mazda3 mide aproximadamente 4,46 metros. El capó largo, el techo bajo y el grueso pilar posterior consiguen que parezca más cercano a un cupé que a un compacto familiar. Los laterales apenas utilizan líneas decorativas; son las curvas de la chapa y los reflejos los que cambian su aspecto según la luz.
La trasera tiene pilotos redondos y una luneta muy inclinada. La visibilidad posterior queda algo limitada, pero el resultado entra por los ojos y se distingue con facilidad entre una fila de coches. El Peugeot 308 también es atractivo, aunque el Mazda transmite una sencillez que suele envejecer mejor.
Dentro ocurre algo parecido. La pantalla está situada en lo alto del salpicadero y se controla mediante un mando giratorio. La climatización conserva botones físicos y el cuadro ofrece una lectura clara. No hay que acostumbrarse a un volante especialmente pequeño ni a mirar la instrumentación por encima de él.
Etiqueta ECO sin renunciar al cambio manual
El motor 2.5 e-Skyactiv G desarrolla 140 CV y utiliza un sistema de hibridación ligera. Puede asociarse a una caja manual de seis velocidades, una posibilidad cada vez menos habitual entre los compactos electrificados, o a una transmisión automática.
La etiqueta ECO facilita la circulación en entornos urbanos y la entrega de potencia resulta progresiva. No tiene el empuje inmediato de un pequeño motor turbo a pocas vueltas, pero responde con suavidad y permite dosificar bien el acelerador.
Mazda también cuida la postura al volante. El asiento queda relativamente bajo, los pedales están bien alineados y la dirección ofrece un tacto más natural que el de muchos compactos concebidos únicamente alrededor del confort.
Una alternativa para quien prioriza el tacto y el precio
El maletero del cinco puertas ronda los 358 litros, por debajo de los 412 litros que puede ofrecer el Peugeot 308 híbrido o diésel. La segunda fila tampoco es la más espaciosa del segmento debido a la forma de la carrocería. A cambio, el Mazda responde con una cabina mejor organizada y una calidad percibida muy cuidada.
Puede incorporar equipo Bose, cámaras de visión periférica, faros matriciales y un completo conjunto de asistentes en los acabados superiores. La versión Prime-line ya proporciona los elementos esenciales sin disparar el precio.
El Mazda3 planta cara al Peugeot 308 desde una posición muy concreta: es más accesible, mantiene una conducción agradable y tiene una carrocería con personalidad. Para quien no necesite el mayor maletero y valore un coche sencillo de manejar, con mandos claros y etiqueta ECO, resulta una alternativa especialmente sólida.