Cómodo, equilibrado y fácil de conducir, este Renault es un SUV compacto perfecto para hacer kilómetros

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El Renault Austral encaja especialmente bien como coche para viajar porque evita los extremos. No es enorme, no utiliza una suspensión incómoda para fingir deportividad y tampoco obliga a conectar una batería cada noche. Su mecánica full hybrid de 200 CV combina suavidad, consumos contenidos y una autonomía que puede alcanzar 1.100 kilómetros.

La renovación del modelo añadió un frontal parecido al del Rafale, mejoró el aislamiento y conservó una de sus mejores cualidades: el Austral resulta fácil desde los primeros minutos. La posición de conducción es natural, los mandos principales quedan cerca y la respuesta del sistema híbrido no exige cambiar ningún hábito.

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Un híbrido que ahorra sin complicaciones

El motor full hybrid E-Tech combina un gasolina turbo de tres cilindros con dos unidades eléctricas y una transmisión automática multimodo. Desarrolla 200 CV y puede iniciar numerosos desplazamientos utilizando electricidad, especialmente en ciudad y a baja velocidad.

Renault homologa un consumo cercano a 4,7 l/100 km, dependiendo de la configuración. En carretera, la combinación de depósito y eficiencia permite espaciar las paradas. La marca anuncia hasta 1.100 kilómetros de autonomía, una cifra muy valiosa para quien realiza viajes frecuentes.

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El sistema decide por sí mismo cuándo utilizar cada motor. No hay que seleccionar programas complejos ni buscar un cargador al llegar a destino. Basta conducir con suavidad para aprovechar la recuperación de energía y el apoyo eléctrico.

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El tamaño justo para viajar y aparcar

Con unos 4,53 metros de longitud, el Austral proporciona buen espacio interior sin hacerse aparatoso. La banqueta trasera puede deslizarse longitudinalmente, permitiendo dedicar más sitio a las piernas o ampliar el maletero cuando sea necesario.

La capacidad de carga varía según la posición de los asientos y la mecánica. En las configuraciones más favorables supera ampliamente los 500 litros, suficiente para el equipaje familiar. Los respaldos se abaten por secciones y las formas del portón facilitan aprovechar el espacio.

El confort también procede de una suspensión que filtra bien las irregularidades. Los acabados con llantas grandes transmiten algo más los baches, pero el planteamiento general continúa orientado a viajar antes que a buscar un tacto artificialmente duro.

Tecnología útil durante la ruta

El sistema OpenR combina instrumentación digital y una pantalla central vertical. Los servicios de Google integrados permiten utilizar Maps, el asistente de voz y aplicaciones sin depender siempre del teléfono móvil.

Puede incorporar proyección de información sobre el parabrisas, faros Matrix LED y hasta 32 ayudas a la conducción. El control de crucero adaptativo y la asistencia de centrado reducen la carga de trabajo en autopista, aunque la supervisión continúa correspondiendo a quien conduce.

Las versiones equipadas con 4Control Advanced giran también las ruedas posteriores. A baja velocidad reducen el diámetro de giro, facilitando las maniobras, mientras que en carretera aportan estabilidad y una respuesta más ágil.

El Austral full hybrid parte de 36.660 euros al contado en la campaña de septiembre. No es el SUV más barato de Renault, pero reúne potencia, consumo, autonomía y espacio dentro de un formato muy equilibrado.

Después de varias horas al volante, esa ausencia de complicaciones se convierte en su mayor virtud. El Austral es silencioso en ciudad, estable en vías rápidas y lo bastante práctico para asumir las necesidades familiares. Justo lo que se espera de un SUV pensado para hacer kilómetros.