Polestar tiene un nuevo modelo que, para muchos, es el más bonito del catálogo

El 4 es una de las grandes apuestas de Polestar en Europa
El nuevo Polestar es el coche más atractivo de la marca
El Polestar 4 llama la atención incluso antes de descubrir su detalle más extraño. Es largo, ancho y bastante bajo para ser un SUV, con un techo que desciende suavemente y una carrocería que parece más cercana a un gran turismo eléctrico. Esa mezcla lo diferencia tanto del Polestar 2 como del Polestar 3 y explica por qué muchos lo consideran el coche más bonito de la marca.
La ausencia de luneta trasera se lleva buena parte de las conversaciones, pero reducir el modelo a esa decisión sería quedarse en la anécdota. Su atractivo está en la manera en que Polestar ha combinado una silueta deportiva, mucho espacio interior y un diseño limpio sin convertirlo en otro eléctrico anónimo.
La zaga cerrada cambia todo el coche
Eliminar la ventanilla posterior permitió prolongar el techo y mantener más altura sobre las cabezas de los pasajeros traseros. En lugar de un cristal tradicional, una cámara exterior envía la imagen a un espejo digital. La solución requiere cierta adaptación, aunque proporciona una visión amplia incluso cuando el maletero va cargado hasta arriba.
Desde fuera, esa decisión crea una trasera completamente cerrada y muy limpia. Los pilotos recorren el ancho de la carrocería y dibujan una línea que asciende en los extremos. No hay limpiaparabrisas, marco de cristal ni alerón aparatoso. El resultado parece sacado de un prototipo, pero ha llegado a producción prácticamente intacto.
Las proporciones también ayudan. El Polestar 4 mide 4,84 metros, utiliza puertas sin marco y puede montar llantas de gran diámetro. A pesar de su tamaño, no parece pesado porque el frontal es bajo y la carrocería evita llenar cada panel de nervios.
Mucho espacio bajo un techo panorámico
El interior aprovecha una distancia entre ejes cercana a los tres metros. Las plazas traseras ofrecen mucho espacio para las piernas y los respaldos pueden reclinarse, un detalle poco habitual en un coche con apariencia de coupé. El enorme techo panorámico evita que la ausencia de luneta convierta la parte posterior en una zona oscura.
La pantalla central de 15,4 pulgadas utiliza un sistema basado en Android Automotive y se complementa con instrumentación digital y proyección de información en el parabrisas. Polestar ha empleado tejidos y materiales reciclados en diferentes partes del habitáculo, con combinaciones claras que suavizan el minimalismo habitual de la marca.
No todo depende de la pantalla: el ambiente, los asientos y la posición de conducción transmiten una sensación más acogedora que la de otros interiores excesivamente vacíos.
Prestaciones de auténtico gran turismo
La versión de un solo motor entrega 272 CV y utiliza tracción trasera. La alternativa Dual Motor eleva la potencia hasta 544 CV, añade tracción total y puede acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos. Ambas recurren a una batería de gran capacidad y admiten carga rápida de hasta 200 kW.
La variante más eficiente puede homologar alrededor de 600 kilómetros, una cifra adecuada para un coche concebido para viajar. Sin embargo, lo que convierte al Polestar 4 en el modelo más atractivo del catálogo no aparece únicamente en la ficha. Su silueta, la trasera cerrada y unas proporciones muy acertadas consiguen que resulte diferente sin necesidad de caer en la extravagancia.