Kia presenta un eléctrico tan completo y competitivo que pone contra las cuerdas a los BMW y Mercedes-Benz más asequibles

Kia EV3
Kia. Kia
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Hace no tantos años resultaba difícil imaginar un Kia poniendo en aprietos a BMW o Mercedes-Benz por tecnología. El EV3 demuestra hasta qué punto ha cambiado el mercado. Este SUV eléctrico compacto combina hasta 605 kilómetros de autonomía homologada, 204 CV, un interior muy aprovechable y una carga tecnológica que deja pocos argumentos funcionales reservados a las marcas premium.

El EV3 no necesita competir utilizando el prestigio del logotipo. Lo hace con tres elementos mucho más fáciles de medir: autonomía, espacio y equipamiento.

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Hasta 605 kilómetros en un SUV de 4,30 metros

La primera cifra importante está en la batería. Kia ofrece dos alternativas: una Standard Range de 58,3 kWh y otra Long Range de 81,4 kWh.

Esta última puede alcanzar hasta 605 kilómetros de autonomía combinada WLTP con llantas de 17 pulgadas. Es una cifra especialmente destacada en un coche que mide aproximadamente 4,30 metros y que permite afrontar viajes largos sin que la autonomía sea permanentemente el principal condicionante.

Las dos versiones utilizan un motor delantero de 150 kW, equivalentes a 204 CV, con 283 Nm de par. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 7,5 segundos y alcanza una velocidad máxima limitada a 170 km/h.

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No busca prestaciones propias de un deportivo eléctrico. Kia ha preferido utilizar la energía disponible para conseguir una autonomía elevada y unas prestaciones más que suficientes para carretera y autopista.

La recarga rápida permite pasar aproximadamente del 10 al 80 % en unos 30 o 31 minutos en condiciones adecuadas. No dispone de la arquitectura eléctrica de 800 voltios utilizada por los EV6 y EV9, pero mantiene unos tiempos razonables para afrontar desplazamientos largos.

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También convence cuando toca utilizarlo como coche familiar

El segundo argumento aparece al abrir el maletero. El EV3 ofrece 460 litros detrás y añade un pequeño compartimento delantero de 25 litros que resulta especialmente práctico para guardar los cables.

Abatiendo los asientos posteriores, la capacidad puede alcanzar aproximadamente 1.250 litros. Kia ha aprovechado las formas cuadradas de la carrocería para conseguir un habitáculo muy funcional sin tener que llevar el coche hasta los 4,5 metros.

El tercer argumento está en el salpicadero. El sistema combina dos pantallas de 12,3 pulgadas con otra zona táctil dedicada a funciones como la climatización. A diferencia de algunos rivales, Kia conserva además botones físicos para determinadas operaciones habituales.

Puede incorporar actualizaciones remotas, llave digital, asistente de aparcamiento y tecnología V2L, que permite utilizar la energía almacenada en la batería para alimentar dispositivos eléctricos externos.

A ello se suma un diseño exterior que consigue diferenciarlo sin caer en formas innecesariamente extravagantes. Los grupos ópticos verticales, los pasos de rueda geométricos y el frontal cerrado siguen el lenguaje utilizado por los últimos eléctricos de Kia.

BMW y Mercedes-Benz siguen ofreciendo argumentos importantes en aspectos como materiales, refinamiento, personalización o imagen de marca. Pero el EV3 ataca precisamente los elementos que más condicionan el uso cotidiano de un eléctrico.

Cuando un Kia compacto ofrece 605 kilómetros homologados, 460 litros de maletero y 204 CV, pagar más por una alternativa premium deja de ser una decisión obvia. Y esa es exactamente la posición incómoda en la que el EV3 coloca a sus rivales alemanes.