El Audi más elegante de los últimos años es de 2024 y recupera el espíritu de uno de sus modelos más icónicos

El A5 es uno de los modelos mejor valorados de la marca alemana
El Audi que no parece un Audi llega a Europa
Audi sorprendió en 2024 con una decisión importante: el nuevo A5 pasaría a ocupar el espacio que tradicionalmente había pertenecido al A4 con motores de combustión. Pero detrás del cambio de nombre había algo más interesante. La marca recuperaba para su berlina media una silueta que recuerda directamente a una de sus fórmulas estéticas más acertadas: el Sportback.
El resultado es un coche de aproximadamente 4,83 metros que combina la elegancia de una berlina, una caída de techo cercana a la de un cupé y la practicidad de un gran portón trasero. Una receta que convierte al A5 en uno de los Audi visualmente más equilibrados de los últimos años.
El regreso de una silueta que Audi domina
Hay tres elementos que explican por qué funciona tan bien. El primero son las proporciones. El capó largo, los voladizos contenidos y la distancia entre ejes generosa consiguen que el A5 parezca bajo y asentado sobre el asfalto sin recurrir a recursos exageradamente deportivos.
El segundo es el perfil. La línea del techo desciende suavemente hacia una trasera integrada, recuperando buena parte del atractivo que convirtió a los antiguos A5 Sportback en una alternativa diferente a las berlinas tradicionales.
Y el tercero está en la sencillez general del diseño. La parrilla Singleframe continúa teniendo mucho protagonismo, pero es más ancha y plana. Los faros están perfectamente integrados y las superficies laterales tienen suficiente tensión sin convertirse en una colección de líneas decorativas.
Audi también utiliza la iluminación para reforzar su identidad. Dependiendo del equipamiento, es posible escoger diferentes firmas luminosas digitales en los grupos ópticos.
Bonito por fuera, mucho más digital por dentro
El interior supone un cambio mucho más profundo. El denominado Digital Stage reúne la instrumentación Audi virtual cockpit y la pantalla multimedia MMI dentro de un gran panel panorámico curvado.
Opcionalmente puede añadirse una tercera pantalla frente al acompañante. Es una configuración claramente más tecnológica que la del antiguo A4 y coloca al A5 en línea con los últimos modelos eléctricos de la marca.
La gama mecánica nació con alternativas de gasolina y diésel. El 2.0 TFSI de acceso desarrolla 150 CV, mientras que otras versiones aumentan la potencia y pueden incorporar tracción quattro.
Algunas mecánicas utilizan el sistema MHEV plus de 48 voltios, que proporciona apoyo eléctrico al motor térmico y permite realizar determinadas fases de conducción con una intervención mayor del sistema eléctrico.
Posteriormente llegaron las variantes A5 e-hybrid. Las versiones más potentes alcanzan 270 kW, equivalentes a 367 CV, y la berlina puede rondar los 108 kilómetros de autonomía eléctrica homologada.
La batería de estas variantes híbridas enchufables resta espacio al maletero, pero añade una posibilidad especialmente interesante para quien pueda cargar habitualmente en casa.
Audi ha tenido coches más llamativos y también modelos considerablemente más caros. El e-tron GT juega directamente en otro terreno. Pero el A5 consigue algo diferente: aplicar una silueta especialmente elegante a un automóvil que continúa siendo práctico para utilizar diariamente.
No necesita enormes alerones, una parrilla desproporcionada ni proporciones propias de un superdeportivo. El A5 de 2024 recupera una de las especialidades históricas de Audi: conseguir que una berlina funcional también sea uno de los coches más atractivos de su gama.