Ford presenta un SUV que, para la mayoría, es el más espectacular de la historia reciente de la marca

El nuevo Capri no tiene nada que ver con el histórico modelo americano
Ford se carga el Focus
Ford está atravesando una importante transformación en Europa y uno de los modelos que mejor representa esta nueva etapa es el Capri. La marca ha recuperado una denominación histórica, aunque lo ha hecho con una receta completamente diferente a la del automóvil original: ahora estamos ante un SUV coupé completamente eléctrico.
La decisión puede generar debate entre los seguidores más tradicionales de Ford, pero hay algo difícil de discutir: el nuevo Capri es uno de los modelos visualmente más llamativos que la compañía ha presentado durante los últimos años. Su carrocería combina las proporciones de un SUV con una caída del techo más deportiva y una imagen claramente diferenciada.
El Ford Capri vuelve convertido en un SUV coupé
El nuevo Capri mide aproximadamente 4,63 metros de longitud y 1,63 metros de altura. Son dimensiones que lo sitúan de lleno en uno de los segmentos más importantes del mercado europeo.
Ford ha intentado diferenciarlo del Explorer eléctrico mediante un planteamiento más deportivo. La silueta resulta más estilizada y la parte posterior adquiere un protagonismo especial gracias a la caída del techo.
El resultado es un coche con mucha presencia que se aleja de la imagen tradicional de algunos SUV familiares. Y aunque utilizar el nombre Capri para un eléctrico de cinco puertas seguirá generando opiniones enfrentadas, su diseño consigue que sea fácilmente reconocible.
También destaca por practicidad. Su maletero supera los 620 litros en determinadas configuraciones, una cifra excelente para un coche de estas características y que demuestra que su imagen deportiva no implica necesariamente renunciar al espacio.
Hasta 627 kilómetros de autonomía
La gama mecánica es otro de sus grandes argumentos. El Ford Capri dispone de diferentes configuraciones eléctricas con potencias que van aproximadamente desde los 190 hasta los 340 CV.
Una de las versiones más interesantes es la de 286 CV, que puede alcanzar hasta 627 kilómetros de autonomía homologada. Esta cifra permite plantearse viajes largos con bastante más tranquilidad que en eléctricos de generaciones anteriores.
Por encima aparece una variante de 340 CV con tracción total, destinada a quienes buscan mayores prestaciones y seguridad sobre superficies complicadas. En este caso, la autonomía disminuye ligeramente como consecuencia del aumento de potencia y del sistema de tracción.
Ford también ha prestado atención a la carga rápida, un elemento imprescindible para que un eléctrico pueda funcionar realmente como coche familiar.
Diseño y practicidad para competir en uno de los segmentos más difíciles
El Capri debe enfrentarse a una competencia enorme. Los SUV eléctricos de tamaño medio se han convertido en uno de los campos de batalla más importantes para los fabricantes europeos, coreanos, estadounidenses y chinos.
Ford intenta destacar mediante una combinación especialmente interesante de autonomía, equipamiento, espacio y diseño. El precio oficial de acceso supera los 48.000 euros, aunque las promociones disponibles pueden reducir considerablemente esa cifra dependiendo de las condiciones comerciales y las ayudas aplicables.
No será, por tanto, un eléctrico para todos los presupuestos, pero sí una propuesta mucho más completa de lo que podría sugerir inicialmente su atrevido diseño.
Sobre todo, el Capri demuestra que Ford quiere que sus nuevos eléctricos tengan personalidad. Puede discutirse si recuperar este nombre histórico ha sido la decisión correcta, pero resulta mucho más difícil negar que estamos ante uno de los Ford más llamativos de los últimos años.
Y en un mercado donde diferenciarse resulta cada vez más complicado, conseguir que un coche sea reconocible prácticamente al primer vistazo ya supone una importante ventaja.