Lexus tiene un SUV tan refinado y tecnológico que ni Mercedes ni Volvo pueden igualar su combinación de confort y eficiencia

Lexus. Lexus
Compartir

Cuando se habla de SUV premium de tamaño medio, lo habitual es pensar en el Mercedes GLC, el Volvo XC60 o el BMW X3. Sin embargo, existe una alternativa japonesa difícil de ignorar. El Lexus NX no necesita imitar a sus rivales europeos: apuesta por el silencio, una calidad de construcción sobresaliente y una gama completamente electrificada.

El resultado es un SUV que quizá no tenga la imagen más deportiva del segmento, pero que reúne cualidades muy valiosas para quien busca viajar relajado, gastar poco combustible y disponer de tecnología avanzada.

PUEDE INTERESARTE

Un tipo de lujo que se disfruta en silencio

Lexus entiende el refinamiento de una manera diferente. En el NX no todo depende de grandes logotipos, iluminación llamativa o pantallas repartidas por el salpicadero. La sensación de calidad se construye mediante ajustes precisos, mandos agradables, materiales cuidados y un aislamiento acústico que convierte los desplazamientos cotidianos en una experiencia especialmente tranquila.

Los asientos ofrecen un buen soporte ergonómico y, dependiendo del acabado, pueden incorporar regulación eléctrica, calefacción y ventilación. La suspensión está orientada al confort, filtrando con suavidad las irregularidades sin hacer que el coche se sienta torpe. No es la opción más comunicativa para conducir rápido, pero sí una de las más agradables para recorrer muchos kilómetros sin llegar fatigado.

PUEDE INTERESARTE

Esta filosofía permite al NX plantar cara al Mercedes GLC y al Volvo XC60 desde un enfoque menos ostentoso. El Mercedes puede ofrecer una presentación más espectacular y el Volvo un diseño escandinavo muy atractivo, pero el Lexus destaca por cómo combina silencio, suavidad y facilidad de conducción.

Dos formas distintas de entender la eficiencia

La gama está articulada alrededor de dos alternativas electrificadas. El NX 350h es un híbrido autorrecargable pensado para quienes buscan reducir el consumo sin depender de un enchufe. Su sistema desarrolla 197 CV y puede homologar alrededor de 5,7 litros cada 100 kilómetros en la versión de tracción delantera, una cifra muy competitiva para un SUV de 4,66 metros.

PUEDE INTERESARTE

En ciudad aprovecha la energía recuperada durante las frenadas y puede moverse durante pequeños intervalos con el motor de gasolina apagado. La transición entre ambos motores se produce con mucha suavidad, reforzando la sensación de confort que define al modelo.

Por encima aparece el NX 450h+, la variante híbrida enchufable. Ofrece 292 CV, tracción total y acelera de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos. Con la batería cargada permite realizar buena parte de los desplazamientos diarios utilizando electricidad, mientras que el motor de gasolina elimina la preocupación por la autonomía durante los viajes. Además, disfruta de la etiqueta CERO, frente a la etiqueta ECO del 350h.

Tecnología útil y un espacio familiar

El habitáculo puede incorporar una pantalla táctil de 14 pulgadas, conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, cámara de visión panorámica, Head-up Display y un completo conjunto de asistentes agrupados bajo el sistema Lexus Safety System+. Entre sus funciones se encuentran el control de crucero adaptativo, el mantenimiento de carril, el reconocimiento de señales y el sistema de precolisión.

También cumple como vehículo familiar. Sus cinco plazas ofrecen un espacio generoso y el maletero alcanza los 549 litros, una cifra suficiente para equipaje, compras o un carrito infantil. La carrocería mantiene unas dimensiones razonables y permite utilizarlo diariamente sin que resulte tan aparatoso como otros SUV de lujo.

Su precio supera los 50.000 euros y los acabados superiores pueden elevar considerablemente la factura. No es una opción económica, pero ofrece una combinación poco habitual de fiabilidad, eficiencia y equipamiento. Frente a Mercedes y Volvo, el Lexus NX demuestra que el auténtico lujo también puede consistir en viajar con suavidad, consumir menos y olvidarse del estrés.