Este SUV eléctrico tiene argumentos para enfrentarse al Audi Q3 y llega con una receta muy diferente

Planteamiento sencillo, pero muy eficiente y econónmico
Opel convierte el Grandland en un SUV deportivo
El Audi Q3 atrae por su imagen premium, sus acabados y el prestigio de sus cuatro aros. El Opel Frontera eléctrico juega sus cartas de otra manera. Ofrece una carrocería familiar, etiqueta CERO y un precio financiado inferior a 25.000 euros. Para muchos compradores, esos argumentos pueden pesar más que el emblema.
El Opel mide 4,39 metros de longitud y 1,63 metros de altura. Su batalla alcanza 2,67 metros. El tamaño exterior facilita la circulación urbana, pero mantiene un habitáculo aprovechable. El maletero dispone de 460 litros y añade un doble fondo, especialmente útil para guardar los cables de carga. Citroën ë-C3 y Peugeot e-2008 son sus rivales eléctricos directos.

Un eléctrico aspirante a premium con precio casi de low cost
La gran diferencia frente al Audi aparece en el precio. Opel anuncia el Frontera eléctrico desde 24.175 euros financiados o 28.400 euros al contado. La distancia económica permite comprar un SUV nuevo y reservar una cantidad considerable para instalar un cargador doméstico, viajar o afrontar otros gastos familiares.
El motor eléctrico desarrolla 113 CV y recibe energía de una batería de 44 kWh. El conjunto ofrece 305 kilómetros de autonomía y obtiene la etiqueta CERO de la DGT. Su planteamiento encaja con trayectos laborales, ciudad y escapadas cercanas. No pretende destacar por potencia ni realizar viajes largos continuamente.

Muy completo desde las versiones de acceso
La gama se divide en Edition, GS y Ultimate. La promoción utiliza el acabado Edition. Este escalón incorpora aire acondicionado, freno de estacionamiento eléctrico y sensores de aparcamiento. También equipa faros EcoLED, luces diurnas LED, cristales tintados y llantas de acero negras de 16 pulgadas.

El Frontera prescinde de una gran pantalla multimedia en su configuración inicial. Opel instala instrumentación digital de 10 pulgadas y una Smartphone Station. El conductor utiliza así su teléfono para navegación, música o aplicaciones. El volante integra los controles de audio y el regulador de velocidad.