El nuevo BMW X5 eléctrico es, para la mayoría, el más bonito de la historia de la marca

La marca alemana se sale con su última creación
Ojo con la letra pequeña del BMW iX3
Lo más llamativo del nuevo BMW iX5 no son sus 578 CV ni una autonomía que puede alcanzar los 845 kilómetros. Lo que realmente sorprende es que BMW haya conseguido transformar por completo la personalidad del X5 sin perder su esencia. El resultado es un SUV de lujo mucho más tecnológico, más elegante y con una imagen que, para muchos aficionados, supera a la de cualquier X5 anterior.
El modelo eléctrico comparte protagonismo con las versiones gasolina, diésel e híbridas enchufables, pero su aspecto deja claro desde el primer vistazo que juega en otra liga. La nueva filosofía Neue Klasse redefine el frontal con una parrilla más estilizada, faros muy finos y una carrocería de superficies limpias. También desaparecen las salidas de escape y aparecen detalles aerodinámicos que mejoran tanto la eficiencia como la presencia del conjunto.

BMW se pasa el juego con el nuevo iX5
Su tamaño tampoco pasa desapercibido. Con 4,99 metros de longitud, 2 metros de anchura y una batalla de 3,03 metros, ofrece un habitáculo enorme. El maletero alcanza 655 litros y puede crecer hasta 1.850 litros, convirtiéndose en uno de los SUV eléctricos más prácticos para viajar en familia o afrontar largos desplazamientos con mucho equipaje.
El interior rompe con todo lo conocido en la marca. La información principal ya no se concentra únicamente tras el volante. Una gran superficie digital se extiende bajo el parabrisas y trabaja junto a una pantalla central de 17,9 pulgadas. Opcionalmente puede añadirse otra de 14,6 pulgadas para el acompañante. Todo funciona mediante el nuevo sistema operativo de BMW y un asistente con inteligencia artificial capaz de aprender de los hábitos del conductor.

578 CV de potencia y casi 850 km de autonomía
En el apartado técnico tampoco deja indiferente. Dos motores eléctricos desarrollan 578 CV y 805 Nm, enviados a las cuatro ruedas mediante el sistema xDrive. Completa el 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y alcanza una velocidad máxima de 210 km/h. Además, incorpora una novedosa transmisión automática de dos velocidades, pensada para mejorar el rendimiento tanto en aceleraciones como en carretera.
La batería que lo alimenta tiene 141 kWh útiles y utiliza las nuevas celdas cilíndricas Gen6 desarrolladas por BMW. Gracias a ello puede homologar hasta 845 kilómetros de autonomía WLTP con las llantas más eficientes. Incluso las versiones con neumáticos de mayor diámetro mantienen cifras muy competitivas dentro del segmento premium.

La ofensiva del fabricante alemán no termina aquí. BMW ya prepara una variante todavía más deportiva, denominada iX5 M70 xDrive, y también una versión equipada con pila de combustible de hidrógeno, desarrollada junto a Toyota y prevista para 2027.