Muere Oscar Schmidt, máximo anotador de la historia del baloncesto que se negó a jugar en la NBA

Exjugador del Fórum Valladolid y leyenda del baloncesto FIBA
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El mundo del baloncesto está de luto con la muerte de Oscar Schmidt, legendario pívot brasileño que poseía el récord de más puntos anotados durante su carrera. Este viernes falleció a los 68 años en el área metropolitana de Sao Paulo, donde residía, el exjugador del Fórum Valladolid que nunca llegó a jugar en la NBA.
El perfil de Oscar Schmidt, por Manuel Pérez Bella
Se ganó el apodo de "Mano Santa" por su extraordinaria precisión en el tiro. Él, con una mezcla de orgullo y picardía, desdeñaba esa etiqueta, explicando que su puntería se debía a una "mano entrenada", fruto del trabajo constante y la disciplina.
Su hijo Felipe contaba que, después de los entrenamientos, su padre se quedaba en la cancha tirando una y otra vez, afinando la puntería. "Era la persona más dedicada que vi", afirmó recientemente.
Los números de Oscar hablan por sí solos: 49.737 puntos en toda su carrera y un récord de 1.093 puntos a lo largo de cinco ediciones de los Juegos Olímpicos.
España se acuerda todavía de los 55 puntos que Oscar anotó en un partido de primera fase en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, un récord en un único partido hasta el día de hoy.
Su mayor éxito con la selección brasileña fue en los Juegos Panamericanos de Indianápolis en 1987, en los que, gracias a su actuación espectacular en la final, derrotó al todopoderoso Estados Unidos.
En los Juegos Olímpicos, no llegó a colgarse una medalla, a pesar de su récord de anotación y del hito de no haberse perdido una sola edición entre Moscú 1980 y Atlanta 1996, algo que han conseguido pocos atletas.
Oscar pasó buena parte de su carrera en Brasil, con solo dos etapas en el extranjero, donde defendió la camiseta de los italianos Juvecaserta y Pavia, y del Fórum de Valladolid, de España.
Pero rechazó varias ofertas de la NBA, ya que en aquella época le habría supuesto renunciar a participar en la selección por las normas de la FIBA.
"Fue una decisión que nunca cambiaría. Fue la decisión más fácil que tomé en mi vida. Jugar para la selección es la cosa más noble que existe, es diferente. Es representar a un país entero, y eso es mucho mejor que jugar en la NBA", dijo a EFE en una entrevista en 2019.
En Brasil, defendió las camisetas de los clubes más importantes del país, entre ellos el Flamengo, con el que se retiró en 2003, a los 45 años.
Atrás quedaba una larga carrera repleta de éxitos, que inició en el Palmeiras a los 17 años y en la que pasó por el Corinthians y el Bandeirantes, entre otros.
El alero de 2,04 metros, ingresó en el Salón de la Fama del baloncesto de Estados Unidos en 2013, consolidando su legado como figura global del deporte.
Kobe Bryant lo reverenció en varias ocasiones, puesto que creció viéndolo en directo: Oscar fue rival de su padre, que también jugó en Italia.
Tras su retirada de las canchas, Schmidt trasladó su experiencia al ámbito empresarial y motivacional. Según su propia web, participó en más de 1.000 eventos y trabajó con más de 600 empresas dando charlas y consultoría.
El exjugador recibió un diagnóstico de un tumor cerebral en 2011 y, once años después, en 2022, anunció que había superado la enfermedad.