Análisis

Minecraft Dungeons II: los cubos vuelven al rol y la fantasía, pero poco

Periodista. Músico. Padre. Gamer.

Análisis de Minecraft Dungeons 2
Minecraft Dungeons II. Mojang
Compartir

Los cubos más famosos del mundo de los videojuegos vuelven a ponerse el traje de fantasía épica y juego de rol. Y Minecraft Dungeons II vuelve a demostrar que su propuesta es fácil, directa y, desde luego, sugerente: cuesta muy poco ponerse a jugar. Un arma, unos cuantos enemigos y la promesa de encontrar algo mejor en el siguiente cofre bastan para entender la propuesta. Mojang y Double Eleven vuelven a convertir el universo de los bloques en una especie de ARPG ligero con búsqueda de botín que podemos disfrutar sin impartir antes un cursillo sobre hechizos, clases o árboles de habilidades.

La secuela, además, introduce algunas mejoras importantes con respecto al primer título. Hay más libertad para explorar, más piezas de equipo y por fin podemos saltar. Pero el problema aparece cuando esa bienvenida tan amable se convierte en una estancia demasiado previsible. Minecraft Dungeons 2 simplifica tanto la propuesta ARPG que la convierte en algo muy poco interesante.

PUEDE INTERESARTE

Un mundo más abierto y un inventario mejor aprovechado

El cambio más visible es el paso de las misiones separadas a un mundo abierto. Podemos recorrer sus regiones, desviarnos en busca de secretos y utilizar puntos de viaje rápido para volver a zonas ya desbloqueadas. Las mazmorras siguen presentes, pero ahora forman parte de una aventura más conectada, con misiones secundarias que dan motivos para regresar a algunas zonas.

Minecraft Dungeons 2
PUEDE INTERESARTE

También podemos saltar. Parece poca cosa, pero los desniveles, los caminos alternativos y los pequeños tramos de plataformas hacen que movernos resulte más agradable. Su aportación al combate es bastante más discreta: el golpe en salto añade una opción para apartar enemigos, sin transformar demasiado las manera de afrontar los combates.

La otra mejora importante está en el equipo. La armadura se divide en casco, torso, pantalones y botas, y se incorporan tres talismanes con efectos pasivos. Sumados a las armas, los artefactos y los encantamientos, permiten afinar más las combinaciones. Agradecemos especialmente que las mascotas puedan acompañarnos mediante talismanes sin ocupar uno de los huecos destinados a los artefactos.

El herrero también permite mejorar las piezas que nos gustan y reajustar sus bonificaciones. Es cómodo conservar un objeto útil, aunque tiene una contrapartida: encontrar equipo nuevo pierde emoción cuando podemos seguir invirtiendo en el que ya llevamos. Un género que se basa en tentarnos todo el rato con nuevo equipamiento pierde fuelle si le quitamos esta guinda.

Fácil de entender, demasiado fácil de dejar

El combate mantiene las armas cuerpo a cuerpo y a distancia, los tres artefactos y los tiempos de recarga de la esquiva y la poción. Funciona desde el primer momento y algunos jefes y emboscadas obligan a administrar bien nuestros recursos. La extrema accesibilidad tampoco significa que sea imposible acabar en el suelo.

Minecraft Dungeons 2

Sin embargo, superar esos apuros no siempre exige decisiones especialmente interesantes. Durante demasiados encuentros repetimos una rutina que tarda poco en mostrar sus límites. Las nuevas opciones de equipo aportan margen para experimentar, pero echamos de menos más variedad táctica y una progresión que despierte verdadera curiosidad por lo que viene después.

La muerte resulta menos penalizadora que en el original: regresamos al pueblo y podemos volver a las proximidades del lugar donde caímos. Los enemigos reaparecen y los combates interrumpidos se reinician, así que existe un coste, aunque se pierde parte de la tensión de aquellas expediciones con vidas limitadas.

En compañía, la propuesta mejora un poco. El cooperativo permite combinar efectos y compartir el caos, y poder consultar los inventarios simultáneamente evita las esperas por turnos de la primera entrega.

Más contenido, pero con un gancho limitado

La nueva dimensión, Sift, aporta escenarios vistosos y personalidad a una presentación que conserva el encanto cúbico de Minecraft. La historia cumple como excusa para avanzar y la campaña ronda las siete u ocho horas. Después llegan las Tormentas de Almas, eventos que nos piden destruir generadores mientras aumenta la fuerza de los enemigos. Pero su estructura repetitiva tiene un recorrido limitado como incentivo para seguir jugando.

Minecraft Dungeons 2

Minecraft Dungeons II mejora a su predecesor en aspectos concretos y útiles. Es más cómodo, más abierto y permite personalizar mejor al personaje. Podemos pasar un buen rato repartiendo golpes entre amigos, pero quienes busquen profundidad en el combate y entusiasmo por perfeccionar su equipo encontrarán una propuesta demasiado simplificada. Se juega con facilidad; cuesta bastante más encontrar razones para volver.

Lo mejor:

  • El mundo abierto y el salto hacen más agradable la exploración
  • Más piezas de equipo y talismanes para ajustar el personaje
  • Gestión simultánea del inventario en el cooperativo local

Lo peor:

  • El combate muestra pronto sus límites y se vuelve repetitivo
  • Mejorar el equipo existente resta atractivo a buscar botín
  • El contenido posterior a la campaña no aporta mucho
Valoración 65/100