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Análisis

Assassin's Creed Black Flag Resynced sigue siendo una obra maestra

Periodista. Sevillano, cinéfilo y retrogamer.

Edward Kenway en pleno apogeo en Assassin's Creed Black Flag Resynced. Ubisoft
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La espera ha sido larga. Es cierto que la saga ya no es lo que era, aunque con Shadows se dio un interesante salto de calidad, además de volver a apostar por un sigilo (con Naoe) que parecía abandonado. Un espíritu que recobra aún más fuerza con este Assassin's Creed Black Flag Resynced.

Corría el mes de octubre de 2013 cuando llegó una entrega de Assassin’s Creed que lo cambiaría todo. Un título no exento de polémica, pues muchos ya no lo catalogaban digno de la saga, si no como otra cosa diferente. Eso sí, fue considerado rápidamente como uno de los mejores videojuegos de piratas de la historia. Estos trece años le han sentado fenomenal, pues muchos tardaron en entender toda su esencia y que realmente sí que estábamos ante un juego vertebrado por el Credo. Ahora, este esperado remake del Black Flag viene a confirmar lo que ya sabíamos, que es un juegazo de época.

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De modo que, por fin, vuelve a ser hora de adentrarnos en los recuerdos del corsario Edward Kenway. Y si esta es tu primera vez ante un Assassin’s de los originales, déjate llevar y descubre por qué un pirata llegó a ser tan importante para la hermandad. Una figura de tal importancia para el fandom que ha provocado que su remake se haya adelantado al de los mismísimos Ezio o Altair. Pues al fin y al cabo, nada es verdad, y todo está permitido.

Una placentera y épica conquista del Caribe

Si Assassin’s Creed IV: Black Flag tenía una pega, era tener un comienzo muy abrupto. Y este remake no lo es menos. Otra de las críticas de aquel entonces pero que nuevamente tenía un sentido, ya que el objetivo no era otro que hacer sentirnos tan perdidos como a Edward. Un encontronazo con un traidor que cambiaría su vida. Dándose cuenta que su sino era mucho mayor que el de simplemente llenarse de oro los bolsillos.

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Un juego que desde casi el primer minuto te ofrece un gran mundo abierto, con elementos que quizá no entiendes. Y aunque se nota cierta intención en que te des prisa en avanzar en las primeras misiones de la historia, para los completistas que buscan perderse con todas las secundarias posibles, llega a ser un poco caótico. Algo más que intencional, pues Edward parece tener habilidades que ni él mismo entiende… al menos al principio.

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No tardaremos en poseer nuestro propio navío, el Jackdaw. Un bergantín que será nuestro hogar y nuestro más preciado aliado. Mucho más que un sistema de transporte es la puerta a toda una experiencia que ya con el Aquila empezaron a testear en Assassin’s Creed III. Solo que esta vez la exploración y las batallas navales son parte clave de una experiencia que nos lleva a sentirnos como auténticos piratas. ¿Serás de los que conquista todo a su paso? ¿O de los que luchan contra el opresor por causas justas?

Mucho más que un simple lavado visual

Casi desde el primer minuto Ubisoft se encargó de recalcar que nos encontrábamos ante un videojuego diseñado desde cero. Un remake en toda regla creado con la última versión del motor Anvil utilizado en Shadows. Y vamos a ser sinceros, en ocasiones parece el mismo juego de siempre con toneladas de un exquisito maquillaje. Pero basta muy poco para comenzar a darte cuenta que esas ubicaciones que te sabías de memoria han cambiado por completo. Zonas ampliadas o reconstruidas al completo que provoca que varíe nuestro mapa mental. Con todo lo que ello implica.

Esta potencia gráfica y visual ha sido trabajada de manera muy concienzuda sobre los mares. El clima dinámico de Shadows se reutiliza permitiendo que nuestras travesías en barco tengan un desafío adicional. No es que sea algo nuevo, pues ya teníamos tormentas y rachas de viento. Pero 13 años después todo se siente mucho más real. Convirtiéndose en un obstáculo cuando nos encontramos en plena batalla naval.

Claro que la base es la misma. Un juegazo que ya era bonito en su año cuando salió para PS3 o Xbox 360. Solo que esta vez esa reconstrucción les ha permitido ir mucho más allá. Un mundo que rebosa vida urbana y vegetación donde antes existían obvias limitaciones gráficas. El cual se expande mucho más allá de tierra firme, pues al sumergirnos en los mares descubrimos todo un precioso universo repleto de flora y fauna submarina. Uno de esos enormes esfuerzos que quizá no tendrían por qué haber hecho, pues la mayoría de jugadores solo se hundirá un par de veces a abrir un par de cofres hundidos. Pero que confirman que han pensado y mucho en una comunidad que sabe de la importancia del mar en un título como Assassin's Creed Black Flag Resynced.

Un nuevo y ampliado lore para Edward Kenway

Esta ampliación del remake del Black Flag no es solo en lo visual, que ya es decir. Ubisoft ha querido cambiar la manera de contar la historia. Ya no habrá más escenas de un presente que no convencía tras dejar atrás la historia de Desmond. Una historia sin ningún tipo de atractivo donde éramos un simple empleado sin nombre que debe hackear equipos de Abstergo.

¿Qué obtenemos a cambio? Pues nuevas historias que se traducen en más de 6 nuevas horas de gameplay. El regreso del ‘boss’, Darby McDevitt, guionista del original (así como de Valhalla o Revelations) se nota y de qué manera. Enriqueciendo una historia ya de por sí adictiva, pero que no profundizaba del todo en personajes tan queridos como Stede Bonnet. Además de ampliar el lore directo de otros personajes más importantes para la trama.

Este cambio también les permite hacer cambios en el gameplay, ya que algunas de las herramientas de nuestro navío ahora las conseguimos gracias a tres nuevos oficiales. Los cuales también tienen sus propias historias y a los que deberemos ayudar si queremos saber más de ellos. Un adelanto muy interesante en la práctica, pues en el original se conseguía en un momento mucho más tardío de la historia. Es así como conoceremos a la intrépida hija de un pirata o a un hombre reconvertido al camino de Dios.

¿Y qué sería de un Assassin’s Creed actual sin una guarida? La isla de Gran Inagua vuelve a ser nuestro refugio. Un lugar que también podemos ver ampliado y muy mejorado. Con las mismas herramientas de siempre y donde ahora encontramos nuevos servicios como la restauración de mapas o la posibilidad de conseguir nuevas mejoras.

No es oro todo lo que reluce

El esfuerzo de Ubisoft en este esperadísimo remake de Assassín’s Creed IV: Black Flag es de quitarse el sombrero. Pero sí que es cierto que hay ciertos matices que se han mantenido tal cual, lo que provoca que frunzamos un poco el ceño. Una mecánica tan simple como la de despellejar animales se queda bastante corta. Al igual que en el original, Edward hunde su hoja oculta en el animal, y con ello ya obtenemos huesos y pieles con los que mejorar nuestro equipo. Y vale que Rockstar puso el listón muy alto en este sentido, pero se nota poco inmersivo en comparación al gran salto de calidad que ha dado en otras muchas parcelas.

Y sí, hablando de Rockstar, lo cierto es que también se hace raro que en toda una isla de cientos de metros cuadrados solo haya un mono y un par de conejos. En un mundo tan vivo en lo que a vegetación se refiere, o la enorme vida que hay en sus ciudades, se queda algo corto en cuanto a fauna en las zonas salvajes.

Y si hablamos de Ubisoft, lo cierto es que también hay que hablar de bugs. Es cierto que solo hemos encontrado un único punto donde Edward se ha quedado atascado tras unas 40 horas de juego explorando todo lo posible y completando todo tipo de secundarias (cuidado al utilizar la cuerda al abordar barcos). Pero sí que tiene muchos detallitos a limar como objetivos que siguen brillando pese a estar completados, animaciones que no existen como sabotear alarmas cuando estamos agachados, o incluso bugs en combate a la hora de incapacitar o saquear enemigos en un combate múltiple. Algo que deben subsanar con los primeros parches.

Conclusiones de Assassin's Creed Black Flag Resynced

Todavía se preguntan muchos cómo hemos llegado al día de hoy. Pocos seguirán sin entender que no tengamos remake de Ezio y sí lo tengamos de Edward. Pero lo cierto es que Black Flag se convirtió en el Assassin’s Creed favorito de un buen porcentaje de la comunidad. Y además es un inicio perfecto para que, quienes aún no lo habían hecho, se adentren en la saga. Ya habrá tiempo de volver a Roma o Jerusalén, algo que también nos morimos de ganas por hacer.

Un juego que sostiene todo lo que le hizo grande en 2013, con un enorme y precioso salto gráfico, con una significativa mejora del parkour y de otras mecánicas que trajo Shadows a la saga, y con una ampliación de la historia que hacen de este Assassin's Creed Black Flag Resynced otro auténtico juegazo. Una brillante historia, unas batallas navales que no podrás olvidar, y todo ello repleto de infinitas secundarias que nos desafían y que nos ofrece una experiencia mucho más inmersiva mientras no paramos de cantar ‘Leave her, Johnny, leave her’.

* Versión analizada: Xbox Series X

Lo mejor

· El motor Anvil hace maravillas en un universo que ya era precioso visualmente

· Los nuevos personajes e historias encajan a la perfección

· Todo tipo de mejoras que hacen que todo sea aún más equipo

· Sigue siendo un gran Assassin’s Creed, pero sobre todo sigue siendo un colosal juegazo de piratas

Lo peor

· Las mejoras que quizá pudieron hacer y que no han llegado

· Más allá del ‘toc’ de algunos bugs visuales, algunos son molestos al afectar al sigilo o al combate

· El contenido adicional es demasiado pobre e incluso roza lo absurdo, como ciertos atuendos para Edward. Un sello de Ubisoft

Valoración 91/100