Arcana Unleashed y Deadfall: la magia de Dungeons & Dragons rompe sus cadenas

Arcana Unleashed amplía las posibilidades mágicas de D&D con nuevas opciones para jugadores y Dungeon Masters
Dungeons & Dragons: Heroes de las Tierras Fronterizas, una caja de inicio tan grande como un juego de mesa
Hay pocas cosas tan fascinantes en Dungeons & Dragons como la magia. Y es que la magia forma parte de los cimientos de prácticamente todos sus mundos. Está en los dioses, en las grandes civilizaciones, en los monstruos, en los objetos que perseguimos durante media campaña y, por supuesto, en personajes que llevan décadas formando parte de la historia de D&D.
Por eso resulta especialmente atractiva la llegada de Arcana Unleashed y Arcana Unleashed: Deadfall, dos publicaciones complementarias que ya podemos encontrar en España, aunque de momento únicamente en inglés. La primera abre la caja de herramientas de la magia para jugadores y Dungeon Masters; la segunda intenta demostrar hasta dónde podemos llevar esas herramientas enfrentándonos a uno de los grandes nombres de Forgotten Realms: Szass Tam.
Arcana Unleashed: magia para todos
Con 160 páginas, Arcana Unleashed es una expansión centrada enteramente en la magia. Su contenido se divide entre opciones de personaje, 33 conjuros nuevos y revisados, creación de mundos mágicos, facciones, 47 objetos mágicos, criaturas y una pequeña aventura introductoria, Tomb of the Shadow Serpents.

Para los jugadores, el gran reclamo son sus ocho subclases. Tenemos el Dominio Arcano para Clérigo, Arquero Arcano para Guerrero, Guerrero de las Artes Místicas para Monje, Patrón Vestigio para Brujo y cuatro especializaciones de Mago: Conjurador, Encantador, Nigromante y Transmutador.
Aquí encontramos uno de los principales claroscuros. Las opciones son interesantes, pero solo Guerrero de las Artes Místicas y Patrón Vestigio son realmente nuevas. Además, cuatro de las ocho pertenecen al Mago. Tiene lógica en un libro dedicado a lo arcano, aunque deja la sensación de que clases como Bardo, Hechicero o Druida podrían haber recibido algo más de cariño.
A cambio, algunas ideas son estupendas. El Patrón Vestigio convierte nuestro pacto de Brujo en una relación con una divinidad moribunda que necesita recuperar su poder, proporcionando toneladas de posibilidades narrativas. También funciona especialmente bien el Monje mágico, mientras que el Arquero Arcano sigue siendo una fantasía de personaje tremendamente atractiva.
Los diez trasfondos y su relación con las nueve facciones mágicas ayudan además a conectar mecánicas y lore. Podemos convertirnos en agentes de organizaciones dedicadas a la nigromancia, conjuración, adivinación o espionaje arcano. Esa conexión hace que muchas opciones parezcan semillas para futuras campañas. Los 33 conjuros tienen propuestas divertidas, aunque los de nivel 9 resultan algo más circunstanciales de lo esperado.
Para el Dungeon Master hay incluso más material. Destacan las reglas para crear objetos mágicos evolutivos, permitiendo que aquella espada conseguida durante nuestras primeras aventuras crezca junto al personaje en lugar de acabar olvidada cuando aparece un arma +2. Es una idea fantástica tanto mecánica como narrativamente.
También tenemos 19 criaturas, incluyendo Archimagos especializados en las ocho escuelas y los excelentes Living Spells, conjuros que han adquirido vida propia tras algún desastre mágico. Solo esta idea puede convertirse fácilmente en el punto de partida de una mazmorra completa.

Todo llega acompañado por una dirección artística generalmente magnífica y una maquetación muy agradable, aunque algunos estilos visuales chocan entre sí. También cuesta ignorar que estamos ante un libro de 160 páginas vendido como una publicación importante y sin extras como un mapa desplegable. El contenido es bueno, pero no especialmente abundante.
Deadfall: conspiraciones contra Szass Tam
Si Arcana Unleashed nos entrega las herramientas, Deadfall pretende construir con ellas una campaña completa. Y no una cualquiera: hablamos de una aventura de 128 páginas para personajes de niveles 11 a 20 situada en Thay, territorio de los Magos Rojos y dominio del legendario lich Szass Tam.
El punto de partida resulta delicioso para cualquiera que disfrute del lore de Forgotten Realms. Intrigas entre Magos Rojos, rebeliones, espionaje, artefactos y alianzas imposibles parecen ingredientes perfectos para mostrarnos otra cara de D&D.
El libro incluye además un resumen de Thay bastante útil para quienes no conozcan profundamente la región y algunas reglas y consejos sobre campañas de espionaje. También introduce una mecánica en la que nuestros fracasos van empeorando la situación hasta provocar consecuencias mayores. Incluso determinadas decisiones regresan después para alterar acontecimientos y el enfrentamiento final.
Demonios, esqueletos, Caballeros de la Muerte, gólems y toda clase de enemigos convierten buena parte de la campaña en una sucesión de encuentros tácticos. Algunas situaciones que prometen investigación o diplomacia terminan resolviéndose mediante una tirada o directamente combatiendo. Incluso convencer a determinados aliados puede implicar demostrar nuestras capacidades destruyendo un Gólem de Hierro.

Deadfall quiere ser una aventura de espionaje, pero está construida sobre un sistema cuya espectacularidad a niveles altos gira alrededor de personajes capaces de teletransportarse, resucitar muertos, interrogarlos mediante magia y alterar la realidad. Mantener secretos resulta complicado cuando el grupo dispone de semejante arsenal.
También se percibe que sus 128 páginas obligan a simplificar demasiado determinados encuentros. Faltan mapas en algunas situaciones y bastantes elementos quedan esbozados para que sea el Dungeon Master quien los desarrolle. Pese a ello, hay momentos excelentes y un atractivo difícil de ignorar: avanzar hasta Thaymount, reunir aliados y terminar enfrentándonos a Szass Tam, presentado como un enemigo de CR 23.
Arcana Unleashed termina siendo el volumen más redondo de los dos: versátil, lleno de ideas reutilizables y capaz de alimentar muchas campañas diferentes. Deadfall es más irregular y no consigue explotar completamente su promesa de espionaje mágico, pero utiliza uno de los rincones más fascinantes de Forgotten Realms para construir una campaña de alto nivel, algo que D&D no nos ofrece con tanta frecuencia. Juntos forman una pareja peculiar y bastante atractiva.

