Worms celebra su 30.º aniversario con una edición especial y ampliada de su juego de mesa
Mantic Games y Team17 recuperan tres décadas de estrategia con una nueva caja que incorpora 24 miniaturas únicas, escenarios más grandes y partidas para hasta seis jugadores
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Treinta años después de convertir la guerra entre invertebrados en uno de los espectáculos más imprevisibles de los videojuegos, Worms celebra su aniversario con una edición especial de su juego de mesa. Mantic Games y Team17 han anunciado el lanzamiento de Worms: The Board Game – 30th Anniversary Edition, una versión ampliada que ya está disponible y que reúne más miniaturas, escenarios de mayor tamaño y nuevos componentes para multiplicar el caos sobre la mesa.
Nos encontramos ante una edición pensada tanto para quienes llevan décadas lanzando ovejas explosivas y granadas sagradas como para los jugadores que descubren ahora este particular campo de batalla. La propuesta conserva los ingredientes que han definido a la saga desde sus orígenes: enfrentamientos tácticos, escenarios destructibles, armas delirantes y una enorme capacidad para transformar cualquier plan aparentemente perfecto en un desastre memorable.
Tres décadas de batallas imprevisibles
La nueva edición conmemorativa llega después de la buena acogida obtenida por la versión original del juego de mesa. El proyecto superó con éxito su campaña de financiación en Kickstarter, recibió el premio OnTableTop Board Game of the Year y agotó varias tiradas comerciales.
Ese recorrido ha llevado a Mantic Games y Team17 a ampliar la experiencia con una caja más completa. Resulta especialmente apropiado que una franquicia protagonizada por gusanos haya demostrado tener, como bromean sus responsables, unas “piernas” comerciales sorprendentemente resistentes.
En Worms: The Board Game, cada participante dirige un equipo de gusanos fuertemente armado que debe desplazarse por un terreno lleno de peligros, recoger cajas de suministros y utilizar todo tipo de armas contra sus rivales. El objetivo es sencillo de entender: sobrevivir a los ataques enemigos y convertirse en el último equipo que permanezca en pie.
Sin embargo, llegar hasta ese punto será mucho más complicado. El viento, las explosiones encadenadas, los elementos del escenario y la propia mala suerte pueden cambiar por completo el desarrollo de una partida. En mi opinión, ahí se encuentra una de las grandes virtudes de la adaptación: no se limita a trasladar personajes y armas reconocibles, sino que intenta reproducir las situaciones absurdas e inesperadas que han convertido a Worms en una serie tan querida.
Un juego accesible para grupos de hasta seis personas
La edición del 30.º aniversario está diseñada para partidas de dos a seis jugadores, frente a las opciones más limitadas de la caja original. La edad recomendada es de diez años en adelante y cada enfrentamiento tiene una duración aproximada de 45 minutos.
Sus reglas buscan ser fáciles de aprender, aunque el desarrollo de cada partida combina posicionamiento táctico, gestión de armas y numerosos factores aleatorios. Esto permite que jugadores con poca experiencia puedan comenzar rápidamente, mientras que quienes conocen bien la saga encontrarán margen para preparar ataques más elaborados.
Cada turno puede empezar con una estrategia muy clara y terminar de una forma completamente diferente. Un cambio inesperado en la dirección del viento puede arruinar un disparo. Una explosión puede activar otra arma o alterar el escenario. Incluso una oveja explosiva puede tomar un recorrido distinto al previsto y causar daños en el lugar menos conveniente.
Son precisamente esos momentos los que conectan el juego de mesa con la identidad de la franquicia. Worms nunca ha sido únicamente una competición de precisión. También es una celebración del error, de la improvisación y de esas victorias improbables que los jugadores recuerdan mucho después de terminar la partida.
Más miniaturas y mapas de mayor tamaño
La principal novedad de Worms: The Board Game – 30th Anniversary Edition se encuentra en la ampliación de sus componentes. La caja incluye 24 miniaturas tridimensionales de gusanos, todas ellas con diseños únicos.
La edición anterior contenía dieciséis miniaturas creadas a partir de cuatro esculturas repetidas. Con este cambio, cada personaje presenta ahora una apariencia diferenciada, algo que debería aportar mayor variedad visual y reforzar la personalidad de los equipos sobre el tablero.
También se han incorporado seis escenarios formados por múltiples hexágonos, frente a los cuatro incluidos anteriormente. Estos nuevos elementos permiten construir mapas más amplios y preparar enfrentamientos con un mayor número de participantes.
La caja contiene además las reglas y los componentes correspondientes a la expansión para el quinto y el sexto jugador. De esta forma, los grupos más numerosos no necesitarán adquirir ese contenido por separado para organizar batallas completas.
La edición se completa con armas adicionales, nuevas utilidades, más cartas de juego y marcadores de llamas fabricados en plástico tridimensional. En conjunto, los cambios no alteran la base del sistema, pero sí aumentan las posibilidades tácticas y la espectacularidad de las partidas.
Armas absurdas para situaciones desesperadas
Uno de los elementos más reconocibles de Worms siempre ha sido su arsenal. La serie ha combinado armamento convencional con inventos completamente disparatados, capaces de provocar tanto grandes jugadas como accidentes catastróficos.
La edición de aniversario mantiene ese espíritu. Los jugadores tendrán que decidir cuándo resulta conveniente utilizar sus mejores recursos, cuándo es preferible proteger una posición y en qué momento merece la pena asumir un riesgo.
Entre las armas presentes se encuentra la célebre Holy Hand Grenade, uno de los objetos más emblemáticos de la franquicia. Utilizarla en el instante adecuado puede cambiar el resultado de una batalla, aunque la trayectoria de un ataque nunca estará totalmente garantizada.
El equilibrio entre estrategia y azar pretende evitar que las partidas se vuelvan previsibles. Una buena colocación puede ofrecer una ventaja importante, pero ningún jugador estará completamente a salvo de una reacción en cadena, un disparo afortunado o una decisión desesperada de sus adversarios.

