Crisol: Theater of Idols - Jugamos al terrorífico shooter español que llega el 10 de febrero
El apartado artístico de Crisol: Theater of Idols es una mezcla de cultura y folclore español con una oscura pesadilla
La demo de Crisol: Theater of Idols ya está disponible en Steam
Hace una semana tuvimos ocasión de visitar las oficinas en Madrid de Vermila Studio y sus desarrolladores nos mostraron orgullosos los secretos de Crisol: Theater of Idols, un impactante shooter narrativo que va a dar mucho que hablar en todo el mundo y cuya fecha de lanzamiento también nos develaron: el juego llegará a PlayStation 5, Xbox Series y PC (Steam) el próximo 10 de febrero.
Crisol: Theater of Idols es una maravillosa mezcla entre Bioshock y Blasphemous por sus mecánicas de FPS y su apartado artístico: un homenaje a la cultura y el arte español pasado por un filtro de terror. El juego acumula ya más de cinco años de desarrollo con un equipo que ha rondado los 25 profesionales. Vermila Studios ha pasado en estos años de desarrollo de entrar a formar parte de una gran editora, recuperar la licencia del juego y la independencia del estudio y firmar con un impactante sello internacional como Bloomhouse Games para lanzar el jeugo en todo el mundo dentro de unas semanas.
Tras la presentación, tuvimos la oportunidad de jugar a una amplia demo del juego y, tras superarla, podemos decir que Crisol: Theater of Idols tiene un aspecto increíble, las sensaciones jugables no han cautivado, al igual que su propuesta artística, y estamos seguros de que va a ser el próximo pelotazo ‘made in Spain’ en todo el mundo.
Tormentosa is different
Tormentosa es una isla (imaginaria) ante la costa mediterránea española, que será el escenario donde se desarrolla el juego. Y en esta isla inventada es donde el equipo creativo y artístico de Vermila ha volcado toda su creatividad, mezclando una amplia imaginería cultural y religiosa sacada de difernetes puntos de España. Sin huir de los tópicos, pero sin recurrir a la caricatura. La intención del estudio es hacer recordar a la cultura española, pero como un sincero homenaje. Así, es increíble reconocer edificios típicos castellanos, vestidos con toques de trajes de luces de torero, portadas barrocas o enemigos inspirados en vírgenes católicas o tallas de madera con aspecto de santos.
Pero esta brillante mezcla de imágenes, arte, arquitectura e iconos típicos españoles está mezclada con una sorprendente capa de fantasía oscura en torno a una extraña religión marina, que se profesa en esta extraña isla y que tiene tintes lovecraftianos. El resultado, una fantasía que aterroriza pero que fascina a la vez, con un profundo y trabajado mundo y lore ricos en detalles que quiere ser descubierto.
En el juego nosotros venimos de la península (un mundo que tiene una religión solar y que resulta muy distinto a esta misteriosa isla) y somos una especie de soldado que debe descubrir que está sucediendo en Tormentosa y frenar a los extraños monstruos que la pueblan. Para ello tendremos que dejarnos la sangre en la misión, literalmente.
La sangre lo es todo
Con toda esta información en nuestra cabeza nos sumergimos en una demo del juego que nos situaba en algún momento en mitad de la historia, a las puertas de una fábrica de muñecas abandonada en los bajos fondos de Tormentosa. Nos sumergimos en este mundo rodeados de una ambientación oscura y opresiva.
Ya os hemos contado que los enemigos no son humanos, sino una especie de autómatas con el aspecto de viejas tallas de santos de madera, pero de esa iconografía que nos recuerda al catolicismo pero que se entremezcla con este extraño culto marino. Estas tallas medio rotas son unos enemigos muy duros de eliminar y cada una de ellas tiene sus propias formas de atacar y sus peligros. Algunas te agarran y atacan desde el suelo, otras como unos angelotes vuelan y te disparan desde lejos, otras corren, otras lanzan fuego y otras atacan con enormes hoces afiladas.
La única manera de acabar con ellas es mediante proyectiles cargados de sangre, así que iremos consiguiendo un enorme arsenal de armas de todo tipo que tendremos que cargar con nuestro propio líquido vital. Es increíble la cantidad de distintas animaciones de carga que han dotado para cada arma: todas tiene dispositivos de extracción de lo más original y doloroso que tendremos que aplicarnos para poner algo de sangre de nuestras venas en ellas.
El problema es que, como podrás imaginar, extraer nuestra sangre para cargar nuestras armas reduce nuestra barra de vida. Así que nuestra principal decisión durante el juego es mantener un equilibrio entre nuestra frágil barra de vida y el número de nuestras ‘balas’. Alimentar la segunda reduce la primera, lo que nos obliga a tener siempre una precaria cantidad de ambas. Si, este es un juego de pocos recursos y de ir muy despacio y pensando siempre nuestro siguiente movimiento.
Entre las armas que tuvimos a nuestra disposición en esta demo utilizamos mucho una pistola (que disparaba proyectiles que no causaban demasiado daño, pero que consumían una pequeña cantidad de sangre), una escopeta (con balas muy poderosas pero que chupaban mucha sangre en cada carga) y un rifle francotirador para acabar con los pequeños angelotes demoníacos de las profundidades.
En seguida nos damos cuenta de que el sigilo será de mucha ayuda, ya que si logramos evitar o aplazar un enfrentamiento podremos ahorrar ‘sangre’. Afortunadamente podemos encontrar inyecciones de sangre para poder reponer nuestra barra de vida, aunque son muy escasas y hay que buscar muy bien por todos los rincones para encontrarlas. También podremos extraer sangre de cadáveres de humanos y animales que encontremos mediante una extraña habilidad. Pero repetimos que este recurso es realmente escaso, por lo que deberemos tener mucho cuidado.
Además de las distintas tallas horripilantes y agresivas que quieren trocearnos, encontraremos en el juego distintos enemigos finales. En esta demo nos encontramos con Dolores, un enorme autómata con el aspecto de una virgen, que nos puso los pelos de punta durante más de una hora. No teníamos nada que hacer contra ella, así que tuvimos que huir, intentar engañarla y completar distintos puzles para cortarle el camino o abrir el nuestro para conseguir salir ilesos de su encuentro.
Historia, terror y puzles
Abriéndonos paso entre los espacios cerrados y abiertos de este nivel del juego, mientras gestionábamos nuestro nivel de sangre y nuestro armamento, íbamos encontrando pistas que nos daban contexto sobre la historia del juego: libros, anotaciones, grabaciones y todo tipo de pistas que van construyendo la historia del juego. Como ya hemos dicho, Crisol es un shooter con un enorme componente narrativo, donde la historia y el extenso lore creado en torno a ella, tiene mucha importancia.
Además de escenas de auténtico terror (hay muchos sustos y momentos pasilleros en los que se nos echan encima demasiado enemigos) y de acción desenfrenada, tendremos que sacar tiempo y agallas para descifrar puzles para conseguir continuar. En el final de la demo, tuvimos que activar y desactivar distintas llaves de paso para conducir el flujo de lagua por distintas tuberías, a través de distintos edificios, para conseguir extinguir u fuego que nos permitiera continuar nuestro camino. Todo mientras esquivábamos a Dolores y acabábamos con decenas de tallas terroríficas encondidas en cada esquina.
Ya quedan muy pocos días para que se lance en todas las plataformas este interesante juego de terror y acción en primera persona. Pero os aseguramos que terminamos esta demo con ganas de mucho más y estamos seguros de que la propuesta jugable, además de su apartado artístico, va a llamar la atención, y mucho.

