El niño de 9 años que cumplió su promesa de estar en la NFL y ahora es una estrella
La estela del sueño americano tiene nombre y apellidos en una de las anécdotas más simpáticas de la élite de la NFL con un jugador que de pequeño acertó cuál sería su futuro. Con sólo nueve años un joven Justin Herbert imaginaba su vida de adulto como profesional del fútbol americano en Los Ángeles en una redacción escrita en el colegio, una imagen descubierta ahora por su equipo como un motivo firme para refrendar su estatus con un extra de magia.
Justin Herbert es el quarterback de Los Ángeles Chargers, y esa eterna pregunta sobre que si hace dos décadas alguien le hubiese preguntado dónde estaría en 20 años, él la respondió sin dudar hasta acertar incluso en la ciudad que viviría. En la previa del draft de cara a la temporada 26/27, la preparación de los Chargers tiene un vínculo especial con su referente en el césped, y es un viaje al pasado más que especial.
Allá por 2007 Justin Herbert, nacido en Oregon, escribió una ficha escolar que refleja ahora su ambición desde su época de chaval, porque con nueve años tenía muy claro su futuro. Es una historia de película porque mucho antes de llegar a ser una estrella en la universidad local para los Oregon Ducks, ya tenía claro que su destino estaba escrito en la ciudad de las estrellas.
En esa ficha Justin habla de su familia, de lo que medía y del límite al que quería llegar, y de que de mayor quería ser un jugador de la NFL y vivir en California. Lo ha cumplido, y con creces, porque en 2020 los Chargers lo eligieron en el sexto pick de la primera ronda del draft hasta hacerlo el quarterback indiscutible de la franquicia, esta es la ficha completa:
'Mi nombre es: Justin Herbert y tengo 9 años. Estoy en 4.º grado. Los miembros de mi familia son: Holly Herbert, Mark Herbert, Mitchell y Patrick Herbert. Ahora mido 4,9 pies (1,43 metros) , pero cuando sea grande voy a medir 6,3 pies (1,92 metros). Cuando sea grande voy a ser un jugador de fútbol americano profesional y voy a tener 3 hijos. Voy a vivir en: California, Los Ángeles. En cuanto a mascotas, voy a dejar que mis hijos tengan un: perro. Mis comidas favoritas son: pasta, pizza, uvas. No me gusta comer: sopa de brócoli ni pizza de pescado. Mi libro favorito es: Heat, de Mike Lupica. Mis pasatiempos/deportes favoritos son: el fútbol americano y el béisbol. Si pudiera cambiar una cosa de la escuela sería: tener recreo todo el día'.
Este no es el único guiño a su futuro porque con 11 años fue incluso más lejos aclarando quería ser jugador de los Chargers, lo que corroboró después de tener un proceso muy lento hasta convertirse en una joven promesa. Su historia mezcla problemas en la época del instituto donde pasó por una fractura que frenó su ascenso a la élite cuando tenía a todos los ojeadores a su alrededor, y de hecho eso le hizo quedarse en Oregon hasta triunfar allí.
Famoso por su IQ con una media muy alta en la universidad en Biología, Herbert ganó varios premios al mejor estudiante y a la vez atleta de todo Estados Unidos, lo que alimenta su capacidad de decisión para llegar a la NFL. Ahora es uno de los referentes de la competición y uno de esos quarterbacks con una historia digna de pasar por documentales o incluso la gran pantalla.
