Pedro Acosta se quita la espina de su error en la 'sprint' estrenándose por todo lo alto: "Cerramos el círculo"
Pedro Acosta cumple uno de los puntos que aún tenía pendiente en MotoGP con KTM: ganar
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Pedro Acosta llevaba tres años esperando este momento. Y cuando por fin lo tuvo delante, casi se lo vuelve a complicar él mismo. El piloto del KTM consiguió en Austria la primera victoria de su carrera en MotoGP, precisamente después de un sábado en el que había dejado escapar una oportunidad de oro con una caída cuando lideraba la 'sprint'. Así que, cuando llegó el domingo, tocaba correr contra los rivales, contra los nervios y, sobre todo, contra esa voz interior que no paraba de repetirle que no volviera a liarla. “Ayer creo que fue un golpe duro para todo el mundo. Incluso yo por la noche en la cama estaba ahí dándole vueltas a decir: Pedro, por favor, mañana no la líes otra vez”, confesaba en DAZN entre risas. Pero esta vez sí hubo final feliz.
La presión no desapareció ni siquiera cuando empezó a ver la bandera a cuadros cada vez más cerca. Acosta explica que las primeras vueltas fueron especialmente complicadas mentalmente. Después de haberse ido al suelo por perder la concentración, su estrategia fue tan sencilla como difícil de ejecutar: bajar pulsaciones y hacer únicamente lo que tocaba. “Vamos a pasar por la chicane tranquilamente, sin prisa, a la nueve otra vez, que me he caído esta mañana sin prisa, vamos a hacer solo las curvas y vamos a dar”, recordaba. Y mientras KTM cruzaba los dedos, él iba descontando vueltas: “Solo te quedan diez, solo quedan nueve”. Esta vez no hubo susto, ni curva traicionera. Ni ese último giro que tantas veces se convierte en una trampa.
Pedro Acosta cierra su círculo en KTM
La victoria, además, tiene un componente especial para Acosta. KTM se lo ha dado todo durante una etapa que está a punto de terminar, ya que el piloto murciano cambiará de proyecto la próxima temporada. Por eso entiende el triunfo como una manera de “cerrar el círculo”. “KTM se lo merecía, están haciendo todo lo que pueden, incluso sabiendo que nuestro camino se separa”, reconoce. Y no parece que quiera que Austria sea un capítulo aislado. El calendario todavía ofrece escenarios en los que el 'Tiburón' puede volver a morder: Japón, Indonesia, Australia y Malasia aparecen en el horizonte, con varios circuitos que encajan con sus recuerdos y sensaciones. “Creo que hay más oportunidades sueltas”, asegura.
Eso sí, antes de pensar en la siguiente, toca disfrutar de la primera. Acosta reconoció que llevaba demasiado tiempo esperando este momento y que incluso había imaginado cómo celebraría su primer triunfo. No quiso desvelar demasiado, aunque dejó una frase muy suya: “Mi madre no ha criado a un llorón”. Lo que sí tiene claro es que esta victoria llega después de no dejar de creer cuando las cosas no salían. “Ha sido un poco más de autoconvicción, de no parar de creer y que algún día iba a llegar”, reconoce. Llegó en el Gran Premio de casa, con KTM y después de un sábado que parecía haberle dado un buen golpe. Quizá por eso sabe todavía mejor. Esta vez, Pedro no la lió. Esta vez, Pedro Acosta ganó.
