Marc Márquez sabe que su victoria es un golpe mental a Aprilia y a Bezzecchi: "Me da fuerza"
Marc Márquez, pese a clasificar segundo, gana la 'sprint' de Misano ante Marco Bezzecchi
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Marc Márquez ha vuelto a demostrar que en MotoGP nunca conviene dar nada por hecho. Ni siquiera cuando el rival parece tenerlo todo de cara. Marco Bezzecchi había arrasado por la mañana en la clasificación, logrando una pole de récord en Misano y poniendo a Aprilia como gran favorita para la ‘sprint’. Pero el campeón del mundo tenía otros planes. El de Cervera salió como un misil, se coló por delante del italiano en la primera curva y, desde ahí, convirtió la carrera en un pulso de nervios. Bezzecchi llegó a acercarse peligrosamente en la parte final, pero Márquez respondió con ritmo y terminó llevándose una victoria que vale 12 puntos... y algo más.
Porque precisamente ese componente psicológico era uno de los grandes temas después de la carrera. Dani Pedrosa, durante la retransmisión en DAZN, apuntaba que el triunfo podía tener un valor mental superior al que refleja la clasificación. Márquez no quiso comprar completamente ese discurso, aunque tampoco escondió que necesitaba una victoria así: “Hasta mañana a las dos tiene valor mental. Luego, veremos... Esto cambia mucho de un día para otro, pero me da confianza, me da fuerza… Todo lo que sean buenos resultados para un piloto es gasolina. Eso da buena vibra, pero ya te digo: hasta mañana a las dos. De 14:00 a 14:40 hay otra carrera y ahí veremos qué podemos hacer".
Marc Márquez y su estrategia
Márquez explicó además que no hubo demasiados secretos en su planteamiento. Repitió prácticamente la receta que ya le funcionó en Alcañiz, tanto en estrategia como en la elección del neumático trasero, apostando por la media frente al blando de Bezzecchi. “Ha sido una estrategia calcada a la de Alcañiz y una elección de neumáticos calcada a la de Alcañiz. Por eso, como la estrategia funcionó allí, he intentado hacer la misma; porque se intenta, pero luego a veces sale y a veces no”, explicó. La idea era clara: ponerse delante desde el primer metro para evitar que el Aprilia pudiera aprovechar el extra de agarre inicial del blando y obligarle después a gestionar el desgaste.
Y ahí aparece el pequeño problema para Márquez de cara al domingo: ha vuelto a enseñar sus cartas. “Es lo que odio de los sprint. A mí siempre se me ha dado muy bien tirar de instinto e improvisar, pero todos los pilotos de aquí son muy buenos y, si repites algo una, dos, tres o cuatro veces, al final ya se saben los trucos”, reconoció. Márquez ya ha dado el primer golpe en Misano. Ahora queda saber si también puede convertirlo en un golpe definitivo y enlazar su segundo +37 consecutivo.
