Carlos Sainz explica por qué los frenos de su Williams han terminado en llamas: "Un fallo de fiabilidad"

Carlos Sainz, en Bakú
Carlos Sainz, en Bakú. Cordon Press
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Carlos Sainz no ha tenido precisamente el estreno soñado con el renovado Williams FW48 en Bakú. El madrileño terminó con los frenos traseros de su monoplaza en llamas durante los primeros entrenamientos libres, después de apenas 15 minutos de sesión, en un problema que le obligó a regresar al pit lane y que volvió a limitar su tiempo en pista durante una jornada importante para probar las mejoras del equipo.

El español explicó después qué ocurrió y puso el foco en una cadena de errores que comenzó lejos de los frenos. "Sí, en realidad todo surgió de un fallo en la radio. Se desconectó y, cuando entré en boxes, el equipo no estaba preparado porque no teníamos comunicación por radio", relató Sainz. El resultado fue tan aparatoso como poco deseado: "Por eso se incendiaron los frenos. Fue una combinación de un problema operativo y un fallo de fiabilidad que nos hizo perder tiempo en pista tanto en los libres 1 como en los 2". Williams confirmó que las altas temperaturas de los frenos provocaron brevemente el fuego en el box.

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Los frenos en llamas del Williams de Carlos Sainz

Carlos Sainz y su objetivo este fin de semana

Y todo esto llegaba precisamente en el día señalado para comprobar si el gran paquete de mejoras introducido por Williams puede cambiar el rumbo de una temporada complicada. Sainz, que logró el podio en Bakú en 2025, apenas pudo completar 44 vueltas entre las dos sesiones y terminó decimoséptimo en los Libres 2, aunque sus sensaciones fueron bastante mejores que las que refleja la clasificación. "En las pocas vueltas que pude dar en ambas sesiones, sentí que habíamos dado un paso adelante y que podemos ser más competitivos que en los fines de semana anteriores", aseguró.

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Ahora llega la hora de comprobarlo de verdad. Sainz no quiere lanzar las campanas al vuelo y mantiene una expectativa mucho más terrenal para la clasificación del viernes: "Quizás intentar pasar a la Q2 con algo más de facilidad y ver si podemos luchar contra algunos rivales en esa fase". El objetivo parece modesto, pero explica perfectamente dónde estaba Williams antes de aterrizar en Bakú: "Venimos de unas carreras en las que a veces estábamos incluso por detrás de los Aston Martin. Así que dar un gran paso adelante ya supondría estar luchando por entrar en la Q2". Tras un día pasado por fuego, radio y problemas, el madrileño espera que las mejoras hablen mañana sobre el asfalto.