Fernando Alonso y Max Verstappen avisan antes de Spa: el circuito que pondrá al límite a la nueva Fórmula 1
La gestión de la energía fue uno de los temas más comentados en Silverstone y en Spa todo apunta a que será más crítico
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La Fórmula 1 afronta el Gran Premio de Bélgica que se celebrará desde el 17 hasta el 19 de julio como uno de los mayores desafíos técnicos de la temporada. Después de los cambios introducidos por la FIA en la normativa de 2026, el equilibrio entre el motor de combustión y el sistema eléctrico ha pasado a ser decisivo en cada carrera. El fin de semana de Silverstone dejó al descubierto las dificultades que genera esta nueva reglamentación, obligando a los pilotos a modificar por completo su forma de conducir y haciendo que no vayan al límite en las curvas más impresionantes del campeonato.
Ahora, Spa-Francorchamps amenaza con llevar esa situación al extremo. Fernando Alonso y Max Verstappen, dos de las voces más autorizadas de la parrilla y del campeonato, coinciden en que el trazado belga será la prueba definitiva para un estilo de pilotaje que consideran cada vez más alejado del instinto natural de un piloto.
Fernando Alonso avisa del gran desafío que supondrá el circuito de Spa
El piloto de Aston Martin ha explicado que Spa será uno de los circuitos más complicados para gestionar la energía eléctrica durante toda la vuelta. La larga recta entre La Source y Les Combes (curvas 1 y 7), que incluye la subida de Eau Rouge, obliga a administrar al milímetro el despliegue de potencia si se quiere disponer de batería en la parte final del trazado. Alonso ha asegurado que utilizar toda la energía disponible al inicio de la vuelta supondría quedarse sin asistencia eléctrica durante buena parte del segundo sector, especialmente entre Les Combes y Stavelot (curvas 7 y 16).
Al no disponer de frenadas fuertes para recargar la batería, el gasto de energía ineficaz hará que el monoplaza pierda rendimiento de forma considerable. El asturiano ha ido un paso más allá al señalar que, en determinadas zonas del circuito, un Fórmula 2 podría llegar a rodar a un ritmo muy similar al de un Fórmula 1 debido a la pérdida de potencia provocada por esa gestión energética.
Max Verstappen comparte las críticas al nuevo reglamento
Las palabras de Alonso coinciden con las de Max Verstappen, que volvió a cuestionar una normativa que, a su juicio, obliga a pilotar de una manera “antinatural”. El neerlandés considera que las modificaciones introducidas por la FIA tras el Gran Premio de Miami no han solucionado el problema y que los pilotos siguen condicionando su conducción más por la batería que por el rendimiento puro del coche.
Silverstone fue el primer gran ejemplo de esta nueva realidad. Charles Leclerc, ganador del Gran Premio, reconoció que tuvo que copiar la forma de pilotar de Lewis Hamilton después de comprobar que el británico gestionaba mucho mejor el despliegue de energía en las curvas rápidas y perdía menos tiempo en las rectas.
El simulador cobra más importancia que nunca
Ante esta tesitura, el trabajo de los equipos y los pilotos en las fábricas ha cambiado por completo. Ya no se trata únicamente de encontrar la mejor puesta a punto en aerodinámica, sino de diseñar el mapa ideal de utilización de la energía eléctrica para cada metro del circuito. Spa obligará a los ingenieros a encontrar ese equilibrio perfecto entre rendimiento y consumo y para Alonso y Verstappen, será el examen definitivo de una reglamentación que sigue generando dudas y que ha cambiado profundamente la forma de entender la conducción en la Fórmula 1.
