Adrian Newey habla por primera vez de su proyecto fallido en Aston Martin: "Lo necesitamos para resurgir más fuertes"

Adrian Newey
Adrian Newey. Europa Press
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Adrian Newey ha realizado la autocrítica más profunda desde su llegada a Aston Martin. El ingeniero británico y jefe de equipo de los de Silverstone, ha reconocido en una extensa entrevista publicada por la propia escudería en su página web que el proyecto de 2026 no ha estado a la altura de las expectativas y ha admitido que el equipo ha tenido que afrontar una temporada mucho más complicada de lo previsto. Newey ha explicado los errores cometidos, los problemas estructurales detectados y el plan diseñado para revertir una situación que considera necesaria para construir un equipo capaz de luchar por los campeonatos en el futuro.

El británico ha asegurado que Aston Martin comenzó el desarrollo del monoplaza con varios meses de retraso respecto a sus principales rivales y que ese lastre ha condicionado todo el proyecto desde el principio. A ello se unieron problemas de integración con la unidad de potencia de Honda, un exceso de peso en el coche y una apuesta aerodinámica demasiado ambiciosa que terminó complicando todavía más el desarrollo.

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Adrian Newey admite que fueron "demasiado optimistas"

Newey ha reconocido que dentro del equipo existía una enorme confianza antes del inicio del campeonato, aunque la realidad ha terminado siendo muy distinta. “Ha sido extremadamente desafiante. Tanto el chasis como la unidad de potencia nos hicieron empezar con desventaja. Viéndolo con perspectiva, probablemente pusimos demasiadas expectativas sobre nosotros mismos y nunca hay que olvidar el nivel de los rivales”, explicó.

El ingeniero también ha asumido parte de la responsabilidad en las decisiones técnicas adoptadas durante el invierno. “Tomamos una dirección aerodinámica muy atrevida, impulsada en gran parte por mí, sin disponer del tiempo suficiente para explorar otros conceptos. No creo que fuera una dirección equivocada, pero sí nos encontramos con problemas que no esperábamos”.

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El Gran Premio de Australia confirmó la dura realidad de Aston Martin

Para Newey, el Gran Premio de Australia fue el momento en el que Aston Martin comprendió la verdadera dimensión del problema. “Melbourne fue la llamada de atención. Apenas pudimos rodar correctamente durante la pretemporada por los problemas con la unidad de potencia. Sentíamos que todo lo que podía salir mal, salía mal”.

Pese al complicado escenario, el británico ha destacado la reacción del equipo. “Una vez superamos el impacto inicial, todo el mundo remó en la misma dirección. Nos marcamos dos objetivos muy claros: sacar al equipo del agujero con una gran actualización antes del parón de agosto y construir correctamente las bases del futuro”. Newey ha asegurado que esa implicación se percibe cada día en la fábrica de Silverstone. “Recorres el campus por la noche y las luces siguen encendidas. Hay muchísima motivación y una enorme determinación por demostrar que podemos conseguirlo”.

Adrian Newey en la parrilla del Gran Premio de Australia

Adrian Newey sabe que "el problema no eran las personas”

Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de la entrevista ha sido la explicación sobre las deficiencias internas del equipo. Newey ha descartado que los problemas fueran consecuencia del trabajo de los empleados y ha apuntado directamente a la organización. “Estábamos trabajando con procesos que llevaban años parcheándose. Algunos venían incluso de la época de Jordan. Llega un momento en el que un sistema deja de ser válido”.

Según ha explicado, esa situación provocaba retrasos en la fabricación del coche y en la llegada de componentes, dificultando enormemente el desarrollo. “El problema no era la gente. Era el sistema el que estaba fallando. Hemos aprovechado este momento para cambiar nuestra forma de trabajar”. El ingeniero ha destacado además que Aston Martin ha incrementado notablemente la fabricación interna de componentes para ganar flexibilidad, mejorar el control de calidad y acelerar los procesos de desarrollo.

Una gran actualización para cambiar el rumbo de Aston Martin en 2026

En comparación con el resto de la parrilla, Aston Martin no ha introducido mejoras pequeñas y ha decidido concentrar todos sus recursos en un único paquete de evolución de gran calado. “Fue una decisión dolorosa. Mientras otros equipos seguían mejorando, nosotros prácticamente permanecíamos quietos. Cada fin de semana parecía más complicado que el anterior”.

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Newey mantiene plena confianza en la estrategia adoptada. “Creemos que era la decisión correcta. Nuestros socios entienden que este es un periodo difícil que probablemente necesitábamos atravesar para resurgir más fuertes, dar un paso importante durante la segunda mitad de esta temporada y otro mucho mayor el próximo año”. Aunque ha evitado cuantificar la mejora esperada, sí ha confirmado que el nuevo paquete incluirá una importante reducción de peso y una profunda revisión aerodinámica del monoplaza y que será introducido en Hungría.

Las declaraciones de Newey representan la radiografía más completa del complicado momento que atraviesa Aston Martin. El británico no ha escondido los errores ni ha rebajado la dificultad del desafío, pero ha dejado un mensaje de confianza en el potencial del proyecto. Para uno de los ingenieros más exitosos de la Fórmula 1, el camino hacia el éxito pasa primero por reconocer los fallos y construir unos cimientos sólidos para el futuro.