La FIA y la Fórmula 1 escuchan las quejas de los pilotos: los cambios en la normativa que se aplicarán en Miami

La comisión de la F1, que reúne a los equipos y al brazo comercial de la categoría, han acordado varios cambios en la normativa tras las quejas de los pilotos y las escuderías
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Los pilotos y equipos de Fórmula 1 han ganado el pulso a la competición y a partir del Gran Premio de Miami, que se celebrará desde el 1 hasta el 4 de mayo, se aplicarán varios cambios en la normativa. Después de las numerosas quejas públicas de pilotos, escuderías, dirigentes, expertos y aficionados, la FIA ha aceptado y realizará diversas modificaciones a la nueva reglamentación implementada esta temporada para mejorar el espectáculo, la seguridad y alejarse de las comparaciones con la Fórmula E, donde la energía de los coches es lo más importante. Estos ajustes están orientados a que el piloto sea más protagonista y tenga un mayor poder de decisión dentro del monoplaza y, además, a reducir la probabilidad de que ocurran accidentes por diferencia de velocidad, que son los principales causantes de fallecimientos en la era moderna de la Fórmula 1. No es seguro que estos cambios vayan a resolver los principales problemas de esta nueva reglamentación, pero es un primer paso que muestra que los principales mandatarios del deporte están escuchando a los protagonistas y a los aficionados.

Los cambios en las clasificaciones están orientados a mejorar el espectáculo
Las principales quejas de pilotos y aficionados era el poco espectáculo que daban las clasificaciones al tener que ahorrar en determinadas partes de la vuelta y la FIA y la F1 han accedido a realizar varios cambios. A partir de Miami, se aplicarán ajustes en los parámetros de gestión de la energía, incluida la reducción de la recarga máxima permitida de 8 megajulios a 7 megajulios que tienen como objetivo reducir la recuperación excesiva de energía y fomentar una conducción a fondo más constante. Lo que se busca es reducir la duración máxima del 'superclipping' (el momento en el que el coche llega al limitador y se queda en una velocidad fija para reservar energía) a entre dos y cuatro segundos por vuelta, aproximadamente.
La potencia máxima de ese 'superclipping' ha aumentado a 350 kW, frente a los 250 kW anteriores, lo que reduce aún más el tiempo dedicado a la recarga y alivia la carga de trabajo del piloto en lo que respecta a la gestión de la energía, medida que también se aplicará en condiciones de carrera. Además, el número de veces en las que pueden aplicarse límites de energía alternativos más bajos ha aumentado de ocho a doce carreras, lo que permite una mayor adaptación a las características de los circuitos.
Los principales cambios en las carreras son para mejorar la seguridad
La potencia máxima disponible a través del 'boost' en condiciones de carrera se limita ahora a +150 kilovatios (o al nivel de potencia actual del coche en el momento de la activación, si es superior), lo que disminuye las diferencias repentinas de rendimiento. Es decir, reduciría la probabilidad de que ocurrieran accidentes como el de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón que, al evitar a un coche más lento, se fue contra las protecciones a gran velocidad. Por otro lado, el uso del MGU-K se mantiene en 350 kW en las zonas clave de aceleración (desde la salida de la curva hasta el punto de frenada, incluidas las zonas de adelantamiento), pero se limitará a 250 kW en el resto de la vuelta. Estas medidas están diseñadas para reducir las velocidades de aproximación excesivas, pero para mantener las oportunidades de adelantamiento.

Más cambios para mejorar la seguridad: salidas y condiciones de mojado
La FIA y la Fórmula 1 ha desarrollado un nuevo sistema de 'detección de salida con baja potencia', capaz de identificar los monoplazas que presentan una aceleración anormalmente baja poco después de soltar el embrague. En estos casos, se activará automáticamente el MGU-K para garantizar un nivel mínimo de aceleración y disipar los riesgos relacionados con las salidas sin que suponga ninguna ventaja deportiva. Además, van a introducir un sistema de advertencia visual, que activa luces intermitentes (traseras y laterales) en los coches afectados para alertar a los pilotos que les siguen.
Para las condiciones de mojado, se han aumentado las temperaturas de las mantas de los neumáticos para los neumáticos intermedios, siguiendo los comentarios de los pilotos, con el fin de mejorar el agarre inicial y el rendimiento de las ruedas en condiciones de mojado. El despliegue máximo del ERS será reducido, lo que limitará el par motor y mejorará el control del coche en condiciones de bajo agarre. Finalmente, se van a simplificar los sistemas de luces traseras, con señales visuales más claras y consistentes para mejorar la visibilidad y el tiempo de reacción de los pilotos que circulan detrás en condiciones adversas. Estos cambios no son algo definitivo ya que estas propuestas finales, acordadas por la comisión de la Fórmula 1, se someterán a una votación electrónica del Consejo Mundial del Deporte del Motor de la FIA antes de su implementación prevista en el Gran Premio de Miami, pero al haber un acuerdo general de los principales protagonistas de la competición, esta será la dirección que tomará la categoría para las próximas carreras.