Lance Stroll lastra la evolución del AMR26 con un grave error y acaba en la grava
Lance Stroll aguanta siete vueltas con el AMR26 antes de terminar en la grava y lastrar los planes de Aston Martin
Fernando Alonso sigue optimista con el AMR26 y no baja los brazos: "Todo tiene solución"
A Aston Martin le está pasando absolutamente de todo en estos test de Baréin. Y ya no solo hablamos de la pasada semana, sino de este mismo miércoles. Fernando Alonso pudo rodar por la mañana, hasta que las anomalías en la unidad de potencia del motor aparecieron. Un total de 28 vueltas en toda la sesión fueron suficientes para corroborar un pequeño paso adelante del AMR26, al menos en relación al tiempo a una vuelta. De los más de cuatro segundos que tenían de distancia la semana pasada, ahora 'solo' son dos. Pero con eso no basta. Las tandas de siete vueltas de Alonso no ayudan a que el optimismo con el motor Honda crezcan. Más bien todo lo contrario. El piloto español no ha podido exprimir el tiempo en pista durante la mañana por nuevos problemas, y eso -a pocas semanas del Gran Premio de Australia- no son buenas noticias. Pese a que él está tranquilo y confiado, lo que la afición ve es algo completamente opuesto. Y ver cómo Lance Stroll, a las primeras de cambio, termina en la grava... tampoco ayuda.
"No creo que haya nada imposible de arreglar. Tenemos que esperar y ver qué pasa. Intentaremos arreglar todo lo que podamos antes de Australia. Y luego, antes de que sea demasiado tarde en el campeonato, intentaremos arreglar todo lo posible en las primeras carreras. Soy optimista; todo tiene solución. Ha sido un comienzo difícil. Hay muchas cosas que deben corregirse en los próximos dos días y medio. Nuestras fábricas, tanto en el Reino Unido como en Japón, están operando al 100% de su capacidad. Estamos intentando que este proceso sea lo más breve posible", apuntaba el piloto español de Aston Martin en una rueda de prensa oficial.
¿Una jornada perdida para Aston Martin?
Lance Stroll es el encargado de pilotar el AMR26 durante esta tarde. Pero el piloto canadiense, tras siete vueltas al volante del monoplaza, protagonizó una de las acciones que nadie en Aston Martin quería ver. Stroll perdió el control del coche, trompeó y terminó en la grava, provocando una bandera roja. Sin poder sacar el monoplaza de ahí, el canadiense se vio obligado a abandonarlo para poner dirección al box. El plan que tenían en mente para las cuatro horas de test se había esfumado.
Sin saber aún si Stroll podrá salir de nuevo a pista (en Aston Martin tienen que analizar, una vez el coche llegue al box, qué daños puede haber), la cruda realidad azota de nuevo al equipo británico. Puede que este miércoles vuelva a ser una jornada perdida para todos ello. Y es que a los problemas de la mañana con la unidad de potencia se le puede sumar el grave error de Stroll, que lastraría por completo la evolución del AMR26 y ajustaría aún más el timming para llegar a Australia con buenas sensaciones.
