La evaluación de los 26 campeones del mundo durante todo el torneo
Qué canción ha elegido cada uno de los 26 jugadores de España en la celebración en Cibeles
Acabado el Mundial 2026, llega la hora de poner las notas. España se ha proclamado campeona del mundo por segunda vez en su historia tras un torneo irreprochable, marcado por su extraordinaria solidez defensiva y en el que ni siquiera necesitó que su portero realizara ningún milagro ni sus grandes estrellas brillaran con luz propia. Fue el triunfo de lo colectivo, del grupo, de un Luis de la Fuente que tomó decisiones importantes que acabaron salieron de maravilla.
En ElDesmarque ponemos nota y evaluamos, de manera individual, la actuación de los jugadores de España durante todo el Mundial 2026.
Unai Simón, el Guante de Oro del Mundial
Unai Simón (8): será difícil volver a ver un campeón del mundo que solo encaja un gol en ocho partidos. Y quizá sea aún más complicado decir que España ni siquiera necesitó una actuación sobresaliente de su portero titular para lograr el título. Muy atento en las salidas del área, quizá su mayor virtud durante todo el campeonato, pero pocas intervenciones de mérito bajo palos a lo largo del torneo. Y eso no es una crítica a Unai, sino una alabanza a todo el sistema defensivo.
David Raya (SC): con Unai fijo bajo palos, el meta del Arsenal no llegó a debutar.
Joan García (SC): tampoco llegó a tener minutos.
La defensa, piedra angular de la España campeona
Pedro Porro (9): la gran revelación de España. Empezó suplente, se alternó la titularidad con Llorente en los primeros encuentros y acabó afianzándose como el mejor lateral del torneo. No sólo elevó por encima de lo que muchos pensaban su rendimiento defensivo, sino que se entendió de maravilla con Lamine en ataque y acabó marcando dos goles decisivos ante Austria y Francia.
Marcos Llorente (5): a la inversa que con Porro. Titular y algo gris ante Cabo Verde, como casi todos sus compañeros. Volvió a ser titular ante Uruguay en otro partido algo insípido de España. Y a partir de ahí, Porro le arrebató el sitio: sólo jugó 13 minutos -ante Francia- en todas las eliminatorias.
Pau Cubarsí (10): el mejor jugador joven del Mundial con sólo 19 años. Las siete porterías a cero de España no se entienden sin su pareja de centrales, que parecía dejar algunas dudas antes un torneo que les ha encumbrado. No sólo sacó la pelota desde atrás de maravilla, algo que le caracteriza, sino que defendió a un nivel sobresaliente. Su intervención para evitar el empate de Argentina en el descuento de la prórroga queda para el recuerdo.
Aymeric Laporte (10): imperial. Si Cubarsí aportaba juventud, él aportaba veteranía. Pese a que llegó con algunas dudas a nivel físico, se acabó convirtiendo en el líder de una zaga que sólo recibió un gol en ocho partidos.
Marc Cucurella (9): quizá con menos de proyección en ataque que en otros torneos, pero indiscutible en el costado izquierdo. Lo jugó todo y repartió dos asistencias a Oyarzabal en el duelo ante Austria.
Eric García (SC): no tuvo minutos en Qatar pese a estar convocado y no tuvo minutos en este 2026... hasta la final. Y qué momento para debutar. Le tocó jugar toda la segunda parte de la prórroga y aguantó bien atrás, que no es poco. Aún así, insuficiente para evaluarle.
Marc Pubill (SC): debutó en el descuento ante Austria, con todo decidido. Si hace un año, cuando estaba en el Almería, le hubieran dicho que iba a ser campeón del mundo con España, no se lo hubiera creído.
Álex Grimaldo (SC): el único defensor que no llegó a debutar en el torneo.
Rodrigo Hernández, el comandante del centro del campo
Rodrigo Hernández (10): dejó dudas en el debut ante Cabo Verde, pues se le veía lento, fuera de forma, sin frescura. El resto es historia. Empezó a engrasar la máquina a partir del segundo encuentro y acabó levantando el título en Nueva York. El cerebro del campeón. ¿Se puede ser el MVP de un Mundial con 0 goles y 0 asistencias? Sí, si te llamas Rodrigo. Postulándose para otro Balón de Oro.
Fabián Ruiz (7): no llegó a su mejor nivel físico al torneo y perdió su condición de titular de la primera jornada, dejando la sensación de que le faltaba algo de rodaje. Parecía destinado a pasar de puntillas por el torneo... hasta que le arrebató el sitio a Pedri en cuartos ante Bélgica, a lo que respondió con un gol determinante. Sobresaliente en semifinales y notable en la final.
Pedri (5): junto a Lamine, otra de las decepciones del torneo. Tras varias actuaciones en las que demostró estar lejísimos de su mejor nivel, De la Fuente se atrevió a sentarle en cuartos ante Bélgica. Aquel día entró desde el banquillo y sus minutos demostraron por qué había perdido una condición de titular que no volvió a recuperar. Algo mejor en los minutos ante Francia y Argentina para ganarse un aprobado raspado.
Dani Olmo (8): el que mejor entendió el juego entre líneas de España. Sólo fue titular en un partido de la fase de grupos, pero se afianzó a partir de las rondas eliminatorias. Aportó verticalidad y agilidad a esa zona de tres cuartos y se convirtió en un jugador clave para conectar con la delantera. Acabó el torneo con dos asistencias.
Mikel Merino (8): un recurso convertido en talismán. Saliendo casi siempre desde el banquillo y en los instantes finales y jugando como segundo delantero, marcó un gol decisivo ante Portugal y otro gol decisivo ante Bélgica. Le costó algo más cuando no aportó en cuanto a cifras, pero esos dos goles valieron dos billetes para pasar de rondas.
Álex Baena (7): el mejor ejemplo de cómo ir creciendo a lo largo de un torneo. No jugó ni un minuto en el primer encuentro, fue titular en el segundo, marcó un gol en el tercero y dio una asistencia en el cuarto. Quizá le faltó un toque diferencial en ataque; en los últimos partidos aportó más sin balón que con balón.
Gavi (4): de los pocos que no alcanzan a aprobar. Su titularidad en el primer partido ante Cabo Verde, jugando de extremo zurdo, fue cuanto menos sorprendente. No consiguió adaptarse a esa posición, no inquietó al rival, fue uno de los señalados y, aún así, De la Fuente tardó 71 minutos en sustituirle. A partir de ahí, sólo volvió a tener minutos ante Austria, con el encuentro ya decidido.
Martín Zubimendi (SC): tuvo que esperar hasta la final para debutar. Entró en el 100', insuficiente para evaluar todo un torneo.
Los delanteros de España en el Mundial 2026
Mikel Oyarzabal (8): el máximo goleador de España, capaz de rendir a un nivel sobresaliente o de no aparecer durante algunos encuentros. Doblete y asistencia ante Arabia, doblete ante Austria y gol de penalti ante Francia. Flojo ante Argentina, Bélgica, Portugal y Uruguay y con récord negativo en aquel debut ante Cabo Verde, cuando tardó 30 minutos en tocar la pelota. Cinco goles para la historia.
Lamine Yamal (5): probablemente, la gran decepción del Mundial. Llegó lesionado y estuvo lejos de encontrar su mejor nivel. Un gol ante Arabia y una asistencia ante Francia. Excesivamente ansioso en la mayoría de los encuentros, irrelevante en la final, insistente y desafortunado en la semifinal y sin ser determinante en ningún partido eliminatorio. Habla bastante bien de España haber sido campeona pese a no contar con la mejor versión de su estrella.
Nico Williams (5): esa asistencia a Ferran Torres en la final le vale para ganarse el aprobado. Hasta entonces no había conseguido sumar prácticamente nada. Condicionado por sus problemas físicos, participó en seis de los ocho partidos, pero sólo aportó en el último. El cabezazo atrás ante Nahuel Molina en el 106' quedará para la historia.
Ferran Torres (7): capaz de lo mejor y lo peor. No consiguió conectarse con el equipo en la fase de grupos, falló ocasiones importantes y se vio tan superado en lo futbolístico como en lo mental. Volvió a firmar una actuación gris, muy gris, ante Austria en dieciseisavos. Y conectó, por fin, en octavos, siendo clave para ganar a Portugal. A partir de ahí empezó a sumar... y acabó el torneo marcando un gol para la historia en el 106' de la prórroga de la final. El gol ante Argentina. El gol de los campeones. El gol de todos.
Yeremy Pino (4): no consiguió aprovechar sus oportunidades. Jugó toda la segunda mitad ante Arabia Saudí y apenas inquietó a la defensa contraria y volvió a gozar de media hora ante Uruguay sin incidencia en ataque. Se lesionó en esa tercera jornada y no volvió a tener minutos.
Borja Iglesias (SC): sólo jugó un par de minutos en el descuento ante Portugal.
Víctor Muñoz (SC): llegó lesionado, se volvió a lesionar y no llegó a debutar.
