Rafael Louzán denuncia el precio de las entradas del Mundial y hace una promesa para 2030: "Eso será otra cosa"
El presidente de la RFEF se paró a escuchar a un aficionado que no pudo entrar a ver la semifinal contra Francia después de haber viajado a Dallas y le prometió que eso no va a pasar en España
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La Selección Española ya está en la final del Mundial de México, Estados Unidos y Canadá. Lo ha conseguido por el camino más difícil, enfrentándose a las selecciones más poderosas del planeta y viajando más que ningún país con una carga final de kilómetros de vuelo brutal. Y si el viaje ha sido complicado para los jugadores y el resto de la RFEF imaginaros para un aficionado que ha tenido que sacrificar muchísimo, sobre todo económicamente, para acompañar a España mientras iba clasificándose ronda tras ronda.
Rafael Louzán da la cara y hace una promesa para el Mundial 2030
Por eso Rafael Louzán, presidente de la Real Federación de Fútbol, no dudo en pararse un buen rato con un aficionado español que le contaba los problemas que ha tenido y que se había quedado sin entrada por los precios exagerados que ha impuesto la FIFA. “No puede ser que para conseguir una entrada haya que pagar 6.000 euros”, le comentaba el aficionado. El presidente de la RFEF no ha dudado en ponerse en su situación y ha denunciado lo que llevan denunciando muchos aficionados durante el torneo. “No puede ser ese precio”, comentaba Louzán argumentando que en el partido contra Francia había hasta sillas vacías y entradas libres porque la gente no puede pagar ese dineral para poder ver un partido. Por su parte, Louzán se comprometió personalmente con el aficionado español para asegurarle que, en 2030, en el Mundial que se disputa en España, las cosas serán diferentes y no se pagará ese precio por las entradas del torneo. Puedes ver el momento de la conversación de Louzán con el aficionado en el vídeo superior.
Los exorbitados precios del Mundial
El privilegio de vivir un Mundial es inexplicable, pero para conseguir hacerlo primero hay que hacer muchos sacrificios, ya sea quedarse sin otras vacaciones o las palizas para seguir a la Selección a todas las sedes donde han viajado, incluyendo varios países en un solo Mundial. Pero lo que más sacrifica el aficionado español que acompaña a La Roja es su economía. Muchísima gente tiene que dejar una gran inversión para acudir a un solo partido, solo contando con los billetes de avión o el alojamiento en las ciudades donde disputaba los partidos la Selección. Los precios durante el torneo se han disparado y los hoteles y restaurantes inflan los precios ante la llegada de cientos de aficionados que quieren seguir animando a su país hasta que termine el torneo.
Lo que no debería estar permitido son los exagerados precios que ha impuesto la FIFA para ver los partidos. Algo que ha provocado que cientos de aficionados que han viajado por todo Estados Unidos siguiendo a la Selección, comprando los billetes y reservando el alojamiento según iba avanzando de rondas, no hayan podido entrar a ver los partidos por los precios inalcanzables impuestos por la organización. A medida que avanza el torneo, los importes suben de forma progresiva: los octavos de final se mueven entre los 105 y los 980 dólares (entre 90 y 842 euros); los cuartos de final, entre 275 y 1.775 dólares (entre 236 y 1.526 euros); las semifinales, entre 420 y 3.295 dólares (entre 361 y 2832 euros). Eso sin contar las entradas para ver la ansiada final que parten desde 4.000 euros la más barata.
