La emoción de la familia de Mikel Merino tras ser otra vez talismán para España: "Dar tanta alegría es un orgullo"
Mikel Merino vuelve a ser protagonista en los minutos finales con un determinante gol
Antonio, el abuelo de Pedro Porro, y la emotiva petición a su nieto: “¡Tráeme la Copa!”
España ya está en las semifinales del Mundial después de derrotar a Bélgica por 2-1 en un vibrante encuentro de cuartos de final disputado en Los Ángeles. La selección de Luis de la Fuente se medirá ahora a Francia en la penúltima ronda gracias, una vez más, al héroe inesperado de los momentos decisivos: Mikel Merino, autor del gol de la victoria en los últimos minutos del partido.
Cuando el encuentro parecía encaminarse hacia la prórroga tras el empate belga al tanto inicial de Fabián Ruiz, volvió a aparecer Merino. El centrocampista, que ya había sido decisivo en los octavos de final frente a Portugal con otro gol agónico, repitió papel de salvador en los compases finales. Apenas unos minutos después de saltar al terreno de juego, aprovechó un rechace dentro del área para firmar el 2-1 definitivo y desatar la locura entre los miles de aficionados españoles presentes en el SoFi Stadium. España vuelve a creer en los finales felices gracias a un futbolista que se ha convertido en el auténtico talismán de la selección durante este Mundial.
"¿Cómo voy a estar? No me lo creo todavía. Hacerlo una vez... pensaba que no iba a tocar hasta dentro de mucho y ocurre otra vez. Parece que las casualidades no existen y, si entras preparado, te vuelve a caer. Súper feliz. Dudo que pase otra vez. Veremos lo que sucede. Dos partidos para un campeonato del mundo. Ojalá lo podamos conseguir. Es algo social, que une a todo el país. Poder dar tanta alegría es un orgullo. ¿Francia? Partido de tú a tú. En semifinales no se podía esperar otra cosa", reconoce el propio Merino en TVE.
La familia de Mikel Merino, emocionada
La celebración fue especialmente emotiva en la grada, donde Miguel Merino y Maite Zazón, padres del internacional español, vivieron con enorme intensidad otro capítulo inolvidable en la carrera de su hijo. Ambos siguieron el desenlace con los nervios propios de quien sabe que cualquier detalle puede cambiar un Mundial y, cuando el balón terminó en la red, rompieron en un abrazo cargado de emoción. Ya habían disfrutado del gol decisivo frente a Portugal en octavos, pero volver a ver a Mikel convertirse en el héroe de España, esta vez para sellar el pase a semifinales ante Bélgica, hizo que la alegría fuera todavía mayor.
Entre lágrimas, sonrisas y aplausos, la familia celebró desde Los Ángeles una noche que quedará para el recuerdo y que cita ahora a la selección española con Francia en busca de un puesto en la gran final.
