La invasión de campo de la afición del Dépor en Riazor pone en peligro el España-Irak
Se arrancaron numerosas porciones de césped como recuerdo del ascenso
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La fiesta del ascenso del Deportivo puede traer consecuencias inesperadas. La invasión de campo protagonizada por miles de aficionados en Riazor tras el partido contra Las Palmas ha dejado importantes daños en el césped y las instalaciones del estadio, comprometiendo los preparativos del amistoso entre España e Irak previsto para el próximo 4 de junio.
El césped de Riazor, dañado tras la celebración
Pese a los mensajes de la megafonía solicitando que no se saltara al terreno de juego, miles de seguidores blanquiazules invadieron el césped al término del encuentro para celebrar el regreso del Deportivo a Primera División.
La celebración dejó numerosas imágenes de aficionados arrancando trozos de césped como recuerdo, además de daños provocados por bengalas, cristales de botellas y otros desperfectos repartidos por distintas zonas del campo.
Entre los daños detectados también figura una de las porterías, que resultó afectada durante la invasión.
España-Irak, pendiente del estado del terreno de juego
La principal preocupación ahora pasa por el amistoso que la selección española disputará ante Irak el próximo jueves en Riazor.
El césped del estadio coruñés es híbrido de última generación y fue instalado por una empresa especializada de Países Bajos, lo que dificulta una reposición rápida a apenas cuatro días del encuentro internacional.
En el Deportivo esperan evaluar este lunes el alcance real de los daños para estudiar posibles soluciones que permitan que el partido pueda disputarse en las mejores condiciones.
Además, el club gallego podría enfrentarse a una importante sanción económica por parte de la RFEF debido a la invasión de campo y los incidentes posteriores.
