Deco se planta por la alternativa a Julián Álvarez y se le complica el fichaje del delantero

Deco, durante un encuentro. Cordón Press
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El Barcelona afronta una intensísima recta final del mercado de fichajes con dos objetivos claves en mente. Uno es el de conseguir el fichaje de Rodri Hernández, que vive en unos días intensos de negociones y que comienza a vislumbrar un final, y otro el de Julián Álvarez. El delantero argentino lleva todo el verano en el radar de Deco, pero la férrea posición del Atlético de Madrid hace prácticamente imposible que aterrice en la Ciudad Condal. Ante este escenario el director deportivo comenzó a valorar distintas alternativas y una de ellas es la de Luis Suárez.

Según desvelaba hace unos días el periodista especializado en fichajes Fabrizio Romano, el Barça tendría en su agenda al delantero del Sporting de Portugal. Su precio de salida son los 80 millones de euros de su cláusula, una cantidad por la cual el conjunto luso no piensa negociar después de rechazar algunas ofertas de la Premier y de Arabia Saudí.

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Pues bien, en este escenario la misma fuente apunta este domingo que el Barcelona tiene decidido no activar dicha cláusula de rescisión. El club culé entiende que el precio es demasiado alto mientras que el Sporting no piensa hacer concesiones y espera que el delantero se quede.

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Por lo que al Barcelona se le sigue complicando más de lo esperado la llegada del ansiado delantero. El club sondea el mercado en busca de alternativas. Los días siguen pasando, la llegada de Julián no se hace efectiva y el Atlético cada vez lo pone más difícil. El mes de agosto entra en unas semanas decisivas en la que la cuenta de atrás para conseguir el delantero que refuerce el ataque de Hansi Flick se aprieta. Tampoco lo tendrá mucho más fácil con Georges Mikautadze, otro de los nombres que ha barajado la dirección deportiva culé.