Alberto Flores, entre la renovación y la cesión
El Sevilla continúa buscando en el mercado un segundo portero
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No es prioritario, no es urgente, pero sí está sobre la mesa. El Sevilla cerró el pasado curso dando salida a sus dos primeros guardametas y se presentaba a inicios de verano con la necesidad de reconstruir la meta, una situación que llevó a la entidad a repescar a Odysseas Vlachodimos y, con García Plaza participando, meditar la opción de los segundos guantes. En dicha charla, evidente, el nombre de Alberto Flores se puso sobre la mesa, pero sus opciones apuntan lejos de Nervión.
Porque a pesar de que en Sevilla confían en el meta, entienden que en este delicado momento el club necesita dos porteros mas hechos ante cualquier situación. Con un equipo tan débil, se entiende que Odysseas Vlachodimos será indiscutible y además de dejar sin minutos habituales a un jugador en plena formación, significaría un importante marrón para el excapitán del filial si el griego se lesionase.
En estas, y con contrato hasta 2027, para Alberto Flores quedan tres opciones: sorprender y convencer a García Plaza que él es la opción adecuada para ser segundo guardameta (algo que también podría provocar la economía), renovar y salir cedido o marcharse traspasado con algún tipo de recompra o porcentaje futuro.
Cabe recordar que el guardameta renovó su contrato en 2024 junto a Ramón Martínez y firmó una extensión hasta 2027, por lo que en enero será libre para negociar cualquier contrato que le permita marcharse libre. Cederle sin renovación -a menos que exista cláusula alguna- sería altamente extraño.
A pesar de todo ello, como decíamos, nada está decidido. La idea inicial, insistimos, es encontrar un segundo guardameta a bajo coste, con un salario muy reducido, pero con la experiencia suficiente en caso de tener que salir de urgencia en una situación incómoda, pero si finalmente el presupuesto se vacía en otras apuestas, nadie cierra la puerta a Alberto Flores.
