El retorno de Brais Méndez, el sueño del Celta para el mercado de verano
El canterano ha perdido protagonismo en la Real Sociedad desde la llegada de Pellegrino Matarazzo
El Celta se asegura a los nuevos Iago Aspas, Brais Méndez o Gabri Veiga
VigoEl Celta de Vigo se ha movido rápido en el mercado de fichajes que arrancará el próximo 1 de julio. A falta de anuncio oficial Aleix Febas es nuevo jugador celeste para las próximas tres temporadas. No se esperan muchos más movimientos en junio más allá de encontrar acomodo a un buen número de futbolistas que no entran en los planes del cuerpo técnico comandado por Claudio Giráldez. Además se busca recaudar alrededor de 16 millones de euros para no presentar pérdidas al final del ejercicio. En medio de ese pequeño caos que fluctúa alrededor de la dirección deportiva se planifica un mercado que será especialmente largo y complicado debido al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Uno de los nombres que están encima de la mesa de Marco Garcés y Álex Otero es Brais Méndez.
El regreso del canterano es uno de los grandes sueños de cara a este mercado de verano. La operación no es sencilla debido al coste económico de la misma. La Real Sociedad está dispuesta a traspasar al centrocampista pero no a cualquier precio. Su participación en el equipo ha bajado desde la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo donostiarra sustituyendo a Imanol Alguacil. Existe un moderado optimismo de poder lograr su vuelta.
El pasado verano ya se produjeron algunos contactos, de manera informal, para conocer la predisposición de Brais Méndez a regresar a Vigo y Balaídos. El mosense respondió de manera afirmativa pero el acuerdo con la Real Sociedad era inviable. En estos últimos meses la situación ha variado. El volante ha disputado 26 partidos en Liga, anotando seis goles y dando dos asistencias en solo 1.679 minutos. También jugó dos partidos en Copa. Esta es su menor participación desde su llegada a Anoeta en 2022.
La causa principal es la presencia de Pellegrino Matarazzo. Con el técnico estadounidense se cayó rápido del once titular para terminar sin minutos en un buen número de partidos. De la jornada 18 de Liga a la 38 el mosense disputó únicamente 663 minutos en los que hizo tres goles. De 21 encuentros fue titular en ocho partidos quedándose sin jugar en otros ocho encuentros.
El cuerpo técnico celeste quiere al jugador. Ven a Brais Méndez compatible en el campo con Fer López, que apunta a seguir de 'ocho' si el Celta es capaz de lograr su continuidad. Ambos canteranos darían un salto de calidad a la medular celeste de cara a segunda temporada consecutiva en Europa League. El jugador, que cumplirá 30 años en enero, ve con muy buenos ojos su vuelta a Vigo. Quiere regresar a casa tras cuatro años fuera. En A Sede hacen números para ver si la operación encaja en lo económico.
El precio que ponga la Real Sociedad por el centrocampista será clave. Compró a Brais Méndez, por 13 millones de euros en 2022. Además incluyó la venta de Julen Lobete por un millón al Celta, un jugador que no llegó a vestirse nunca de celeste. Su valor, por el paso de los años y su rol secundario con Pellegrino Matarazzo, apunta a ser inferior a esa cantidad. Solo si su precio se acerca a una cantidad que ronde los 6 millones de euros su traspaso es factible.
Si la Real Sociedad aspira a recuperar buena parte de la inversión realizada el Celta no pujará por el futbolista ya que además deberán encajar un importante salario. En Vigo su ficha deberá muy inferior al que percibe en San Sebastián. Solo la diferencia de tributación entre Galicia y Euskadi es favorable para la Real Sociedad. Además el Celta no puede pagar el mismo salario que el club txuri-urdin. Brais Méndez está dispuesto a rebajarse de manera notable su ficha para regresar.
La operación no será sencilla ni se espera una resolución temprana. Por ahora solo existe el deseo del Celta de recuperar al centrocampista y las ganas del mismo a volver a Vigo. Por delante queda un largo verano donde será clave una Real Sociedad que ha puesto en el mercado al mosense a la espera de recibir ofertas por un jugador al que le restan dos años de contrato en Anoeta.
