Ya hay sanción para Esteban Andrada por su puñetazo a Pulido en el Huesca - Real Zaragoza
El meta argentino acabó expulsado y ahora se enfrenta a una dura sanción
El agravante que enfrenta a Esteban Andrada a un posible castigo nunca visto en el Zaragoza: "Grado máximo"
Ya hay sanción para Esteban Andrada. El Comité ha comunicado este miércoles la suspensión que finalmente recae al meta argentino del Real Zaragoza por su puñetazo a Jorge Pulido en el derbi aragonés disputado contra el Huesca en El Alcoraz, en un partido en el que también acabó expulsado Dani Jiménez, portero del Huesca, al lanzarse contra Andrada y propinarle un puñetazo. Todo ello ocurrió después de una falta previa de Tasende que el colegiado iba a revisar en el VAR.
Pues bien, este miércoles ha llegado la resolución por la que Esteban Andrada se enfrenta a una sanción de 13 partidos. Finalmente se ha optado por aplicarle el grado medio, según el código disciplinario de la RFEF, que establece que una agresión de este calibre iría de diez a doce partidos. A pesar de que se había comentado de que podía enfrentarse a una sanción ejemplar, si se le aplicaba el grado máximo, que podía llegar hasta 15 más uno, la realidad es que el castigo al meta blanquillo se ha quedado por debajo de dicha cifra.
Tras el encuentro, representantes de uno y otro equipo pidieron perdón por lo sucedido con Francho Serrano, José Luis Oltra y un David Navarro que criticó lo que sucedió antes sin querer justificar en ningún momento la agresión de su portero. Un poco más tarde llegó el comunicado de la entidad blanquilla anunciando que tomará medidas disciplinarias con su jugador y posteriormente el vídeo de Esteban Andrada pidiendo perdón por lo ocurrido. Ahora toca esperar a ver cuál será la sanción para el meta blanquillo, que se enfrenta hasta una sanción de 16 partidos en función de agravante.
Entre los paralelismos más evidentes figuran los once partidos de suspensión la exguardameta y entrenador argentino Germán el "Mono" Burgos por el puñetazo a Óscar Serrano en un Mallorca-Espanyol en 1999. O el caso de Pepe, en su etapa en el Real Madrid, que tras la agresión múltiple a jugadores del Getafe con patadas, empujones e insultos, terminó con una sanción de 10 partidos.
