El Espanyol traslada las dudas al Villarreal con Éder Sarabia tomando nota de Sergio García
Cabrera anotó el gol con Sergio García a los mandos
Pau Navarro pide más a la afición del Villarreal: "Yo he estado ahí en la grada, no puede ser que el campo esté vacío en el 75"
El RCD Espanyol ha logrado la victoria por 0-1 ante el Villarreal en un encuentro con el que los pericos toman aire tras la destitución de Manolo González con Sergio García a los mandos ante la sanción que arrastraba Éder Sarabia, presente en las gradas de La Cerámica. Leandro Cabrera se vistió de delantero centro para hacer el único tanto del partido en un envío de Bryan Zaragoza y las dudas se trasladan al equipo local, que sigue sin encontrar la regularidad en esta etapa con Íñigo Pérez.
La crónica del Villarreal-Espanyol, por Pablo Verdú (EFE)
Un gol del defensa uruguayo Leandro Cabrera en la segunda parte permitió este viernes al Espanyol, dirigido de forma interina desde el banquillo por Sergio García, romper su mala racha de resultados ante un Villarreal sin ideas que confirmó sus problemas como local.
El conjunto catalán, con su nuevo entrenador Eder Sarabia en La Cerámica viendo el partido en directo, se mostró comprometido y solidario y supo maniatar durante todo el partido el juego ofensivo del equipo castellonense, que volvió a firmar una actuación decepcionante ante sus aficionados.
El Espanyol entró en el partido con energía, estimulado por el cambio en el banquillo y por la aportación del debutante Alejandro Santiago, extremo del filial muy activo en su estreno en la máxima categoría.
El buen tono inicial del equipo catalán se materializó en una primera aproximación tras un centro de Expósito al que Roberto no llegó por poco.
El Villarreal, de nuevo con el joven Macià como eje de su juego, no se sintió cómodo y solo las irrupciones de Cardona, desatado en labores ofensivas, le llevaron a rondar el área visitante con peligro.

El conjunto castellonense perdió a Gerard Moreno en el minuto 17 por una lesión muscular, cuya baja se sumó a las de última hora de Foyth y Diatta. Sin el atacante catalán, el equipo de Iñigo Pérez perdió lucidez entre líneas y precisión en las transiciones.
Santiago y Bryan Zaragoza, en acciones individuales, probaron fortuna con disparos cruzados antes de que la polémica, con un posible penalti en cada área, ganara protagonismo.
Un error de Cabrera, que Mikautadze no supo aprovechar, despertó al Villarreal, que tuvo su mejor opción de nuevo en una aventura ofensiva de Cardona, cuyo disparo se estrelló en el cuerpo de Fortuño.
La última ocasión de una primera parte equilibrada fue para Pépé, tras un lanzamiento de falta que salió rozando el poste.
El segundo periodo arrancó con ritmo y polémica. El colegiado, a instancias del VAR, anuló en el tercer minuto un gol de Roberto por un agarrón previo del atacante del Espanyol a Pau Navarro.
El Villarreal respondió al susto con contundencia y generó dos ocasiones de gol por medio de Mikautadze y Pépé.
Iñigo Pérez movió el banquillo con la entrada de Romero y Ayoze, pero el Espanyol golpeó de forma inesperada con un tanto de Cabrera, que cazó con oficio de delantero un centro al área de Bryan Zaragoza para batir a Gulácsi.
Al conjunto castellonense, con media hora aún por delante, le entraron las prisas. Ayoze comenzó a aparecer entre líneas, pero los ataques del Villarreal, provocados más por destellos individuales que por el juego colectivo, fueron desordenados y precipitados.
El Espanyol, organizado y solidario, apenas sufrió para contener a un Villarreal cada vez más impreciso, incapaz de generar peligro real sobre la portería de Fortuño.
El equipo catalán supo defenderse con la pelota y aumentar la desesperación del Villarreal, al que tampoco le cambiaron la cara los ajustes tácticos ni la entrada de Oluwaseyi.
Solo en los últimos minutos el Villarreal asedió la portería catalana con varios centros y saques de esquina que el Espanyol defendió con orden y acierto para proteger tres puntos en el inicio de una nueva etapa en su banquillo.

