La Fiscalía abre diligencias de investigación por cánticos contra Cataluña y el Barça durante el Atlético - Villarreal

Aficionados del Atlético de Madrid, en el Metropolitano en el partido ante el Villarreal. Cordon Press
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La Fiscalía pone su mirada en el Metropolitano. La sección de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía Provincial de Madrid ha abierto diligencias de investigación por cánticos contra Cataluña y el FC Barcelona en el partido disputado el pasado 23 de agosto en el Metropolitano, en el que el Atlético de Madrid recibió al Villarreal CF. Se investiga un posible delito de odio tras la denuncia presentada a principios de septiembre por la asociación Acció Cassandra, que pidieron la apertura de diligencias para identificar a los responsables de los cánticos.

Cánticos que se produjeron a raíz de la tensa situación de la grada con Julián Álvarez. El argentino, que estuvo todo el verano tensando la cuerda para firmar por el Barça, entró al campo en el minuto 65 en medio de una fuerte y sonora pitada. Fue entonces cuando se escucharon los cánticos de "puta Barça y puta Cataluña".

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Según sostenía la asociación, estos cánticos podrían ser constitutivos de un delito de odio según el Código Penal, al tratarse de expresiones públicas, colectivas y vejatorias dirigidas contra un colectivo determinado por su pertenencia nacional o por motivos relativos al origen nacional o a la pertenencia a una nación, entre otros.

En cualquier caso, Acció Cassandra admite que los cánticos contra Cataluña y el Barcelona no fueron por la nacionalidad de Julián Álvarez, que es argentino, pero sí que entienden que tienen "contenido explícitamente catalanófobo" debido a su intención de fichar por el Barça.

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A raíz de esta denuncia, la sección de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía Provincial de Madrid ha acordado en una resolución fechada el 7 de octubre estudiar los hechos con la apertura de diligencias de investigación procesal. La asociación ha celebrado esta decisión como un "primer paso jurídico relevante", ya que confirma que la Fiscalía no ha archivado de entrada la denuncia y, en cambio, abre una "vía formal de investigación clara de catalanofobia contra la minoría nacional catalana".