Salomón Obama sigue sin entender dos decisiones del Celta: "¿Sirvo para el fútbol?"

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En el fútbol actual se ha normalizado detectar el talento en edades cada vez más tempranas. En este sentido, los grandes torneos de cantera, tanto nacionales como internacionales, sirven como trampolín para futbolistas aún inmersos en su etapa formativa. Uno de los casos que más destacados en los últimos años lo protagonizaron los hermanos Obama.
La joyas del Atlético de Madrid que deslumbraron en categorías inferiores siguieron caminos distintos. En el caso de Salomón, tras el club rojiblanco recaló en el Celta de Vigo, aunque como recuerda en una reciente entrevista concedida a Post United, aún sigue sin entender la gestión celeste de su fichaje.

Las decisiones del Celta de Vigo que Salomón Obama sigue sin entender
El extremo derecho explicó cómo se gestó su fichaje por la entidad viguesa: Cuando pasan unas semanas me dice el que manda más hay una posibilidad de ir al Celta. Y digo... jugué contra ellos muchas veces pero salir del Atlético de Madrid... estuve mentalmente bastante mal porque no me lo esperaba". Una situación que se complicó aún más con la primera decisión olívica: "Me cedió el Celta. Primero no sé cómo mi representante me lleva a Mérida porque allí era como un equipo de veteranos, de gente mayor. Me lleva mi agente ahí sabiendo que yo no iba a jugar. Estoy dando todo y no estoy jugando (en el Mérida) y mi 'repre' me dijo tranquilo y yo 'puedo hacer lo que quiera que no voy a jugar' y así pasó". Por eso también rescindí el contrato con el Celta porque no jugué en un equipo que no es por fliparme pero ahí vas sobrado, pero aún así no jugaba".
Salomón Obama también narró cómo fue su posterior rescisión de contrato con el Celta: "Voy con el Juvenil A y bien y el siguiente año voy con el filial del Celta. Estaba haciendo una pretemporada que no había hecho una así en mucho tiempo y de repente cambian al entrenador del filial y ese trae a Yeboah, justo en mi puesto y me dice el entrenador que no cuenta conmigo porque había traído un jugador y tiene que jugar él, y si quiero quedarme, que voy a estar saliendo de banquillo. Estoy yendo bien y ya no puedo más. Aviso a mi agente y le digo 'busca equipo que me van a ceder'. Ahí empiezo a decir.... ¿Yo sirvo para jugar al fútbol?".
