Dos vías para la venta del Sevilla y una fecha clave en el horizonte
Si se activa la vía corta, el 31 de julio podría ser un día clave para el futuro del club
La penalización económica que será requerida a Sergio Ramos por el incumplimiento de lo acordado
El flameado de la venta de la propiedad del Sevilla FC ha ido bajando de intensidad y, en estos momentos, no hay llama que contemplar. Hace ya más de dos semanas que la venta al grupo que encabezaba Sergio Ramos saltó por los aires y la intención sigue siendo la misma: vender, cobrar, marcharse y quitarse de encima un desagradable quebradero de cabeza.
La parte vendedora sigue activa, quiere cerrar cuanto antes esta etapa. De hecho, el presidente José María del Nido Carrasco habló este viernes claramente de un periodo de transitoriedad, de tres o cuatro meses, y de la intención proclamada por los grandes accionistas de traspasar su propiedad.
Mientras tanto, los vendedores contemplan dos vías para la venta. Una corta y poco probable, una algo más larga y que tiene más visos de convertirse en realidad. Con todo, la pretensión es que esto no se extienda más de unos meses, y en el ambiente hay una fecha clave.
Si se opta por la venta corta, todo podría quedar solucionado antes del 31 de julio y se podrían activar los mecanismos para que al menos quedara articulada la ansiada ampliación de capital antes de que acabara el mercado. No obstante, mucho tienen que acelerarse las cosas para llegar a una solución tan pronto. La otra opción, es más cautelosa y con más visos de que se lleve a cabo.
Interés de inversores y el papel del presidente
Mientras tanto, a la puerta del Sevilla van tocando la puerta no pocos inversores, pero después de lo sucedido con Sergio Ramos, se van filtrando las propuestas, muchas de ellas no demasiado fiables. Por nada del mundo quieren volver a equivocarse y perder un tiempo precioso para el futuro del Sevilla, y para su tranquilidad. Se quiere afinar y que el próximo grupo que obtenga la exclusividad para auditar las cuentas y conocer la realidad del club sea el definitivo. La experiencia es un grado y, tras lo sucedido con Sergio Ramos, lo primero será pedir unas garantías de pago.
La llegada de un inversor o que se haga una ampliación de capital no está descartado, pero la prioridad es vender. Tampoco se contempla en estos momentos un cambio de presidente. José María del Nido Carrasco está atado por el pacto de socios, tal y como reconoció repetidas veces este viernes en la presentación de José Ignacio Navarro. Nadie quiere sentarse en la silla eléctrica del palco del Sánchez-Pizjuán y la única posibilidad es la de cambiar el apellido Carrasco por el de Benavente. Pero, por mucho que hayan firmado un comunicado conjunto defendiendo lo que es suyo y el dinero que van a percibir por ello, ninguna de las familias quiere al padre regresando triunfal al sillón de presidente. Todo pasa, pues, por la venta, y tiene dos vías.
