El emotivo homenaje a Óscar Trejo en el Rayo, manteado y arropado por su familia
Los gestos en reconocimiento del argentino no dejaron de sucederse sobre el césped de Vallecas
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El partido del Rayo Vallecano frente al Villarreal CF en Vallecas tuvo varios puntos de interés. Desde el abrazo entre Marcelino García Toral e Iñigo Pérez, quien será su sustituto en el banquillo groguet el próximo curso, hasta la despedida de Óscar Trejo, leyenda rayista que se marchará del club a final de temporada. En este sentido, el argentino ha tenido un enorme homenaje por parte del club, de la afición y de sus propios compañeros.
En este sentido, cuando apenas corría el minuto 8 de partido, la grada comenzó a cantar el nombre de Óscar Trejo. Un momento de mucha emoción para el argentino, quien, por momentos, parecía no ser capaz de sostener la emoción. Y es que el jugador, que fue titular, trataba de poner criterio al balón pero casi con cada toque sonaban los vítores y jaleos por parte de la grada.
El cariño le volvió con el gol de Sergio Camello, quien corrió a abrazarse con él y le dedicó el tanto. Hizo lo propio Alemao cuando transformó el segundo. No cabe duda de que el brasileño ha entendido muy bien la ascendencia del argentino en su primer año como franjirrojo.
Óscar Trejo, de salir con un pasillo a dar la vuelta con su familia
En este sentido, la afición volvería a corear su nombre en el momento de su sustitución. Y es que Iñigo Pérez le sustituiría a los 65 minutos para dar entrada a Pedro Díaz y, sobre todo, para que el 'chocota' recibiera su merecida ovación para despedirse de que ha acabado siendo el equipo de sus amores. El partido se detuvo por completo. Los jugadores del Villarreal y del Rayo le hicieron un pasillo por el que se marchó hacia el banquillo local, entre aplausos y con el reconocimiento de compañeros y rivales a una trayectoria muy destacada.
Pero, por si fuera poco, aún quedaba un último homenaje. Y es que, al término del partido, la plantilla del Rayo Vallecano al completo se pondría una camiseta con el número ocho con una franja roja encima, le cogieron entre todos y le mantearon. Por último, el futbolista dio una vuelta al estadio, esta vez arropado por su familia, emprendiendo el que será su último paseo sobre el césped del Estadio de Vallecas.
