El gran problema del Real Madrid: Vinicius y Kylian Mbappé no saben jugar al fútbol
El Real Madrid tiene que buscar una solución ante la incompatibilidad de la dupla Vinicius-Mbappé
Santi Cañizares señala a Vinicius y apunta su venta: "No dignifica la imagen del Real Madrid"
De entrada, ya matizo el titular. Vinicius Jr. y Kylian Mbappé son dos de los mejores futbolistas del mundo, dentro de un top 10 y, para muchos, en el top 5 en una catalogación por la que nadie puede tirarse de los pelos. ¿Cómo puedo decir que no saben jugar al fútbol? Aquí habría que analizar bien los términos y aclarar que, por jugar al fútbol, me refiero a variables como controlar los tiempos de un partido, conocer la posición del resto de compañeros, hacerles incluso mejores con movimientos y aperturas, ejercer correctamente su rol en el esquema defensivo...
Si tuviéramos que personalizar el "saber jugar al fútbol", como concepto amplio, la imagen superlativa de ello en el Real Madrid es Toni Kroos, incluso por encima de Luka Modric. El futbolista alemán, desde una posición prácticamente de 'quarterback', hacía jugar al Real Madrid y tenía en mente dónde estaba cada uno de sus compañeros sobre el terreno de juego y qué podía aportar cada uno de ellos al juego blanco.
Vinicius Jr. y Kylian Mbappé son dos tipos de futbolistas totalmente diferentes, encargados de ejercer de punta de lanza del ataque del Real Madrid a base de arreones personales, ya sea en forma de regates, tirando desmarques o por combinaciones aprovechando su enorme calidad (que no es lo mismo que mi concepto de "saber jugar"). Esas combinaciones, sin embargo, son escasas entre ellos, demostrando que tienen mucha comodidad para fabricar jugadas con Arda Güler o Bellingham pero no así entre ellos más allá del tanto del francés en el Allianz Arena.
Los dos futbolistas no han sido capaces en dos temporadas y con tres entrenadores tan distintos de encontrarse a gusto jugando juntos sobre el terreno de juego. No es casualidad que los mejores momentos de Mbappé, sobre todo en el apartado goleador, hayan llegado durante los bajones de Vini y el mejor fútbol del brasileño haya sido durante la lesión de su compañero.
Tengo una pedrada de haberme fijado durante estas dos últimas temporadas en lo que se aportan Kylian y Vinicius el uno al otro cuando juegan juntos y, salvo contadas excepciones como ese tanto en Múnich, no logran favorecer el juego del compañero. En el caso de Mbappé, se echa en falta que encuentre a Vini en posiciones de concederle ocasiones al '7' y que no le busque siempre cuando sea el galo el que pueda acceder en último pase a situación de gol. En el del brasileño, precisamente todo lo contrario, ya que la gran mayoría de los envíos al francés son de último pase en lugar de beneficiarse él de las aperturas que pueda generarle su compañero.
¿Cómo se llevan Vinicius y Mbappé?
Más allá de eso no hay motivos para pensar en una mala relación de los dos jugadores ya que no han tenido ningún mal gesto entre ellos aunque da la sensación de que existe más respeto que una amistad con confianza entre ambos, destacando sobre todo en las celebraciones conjuntas. Ya dijo Cristiano Ronaldo, por cierto, al referirse a la BBC, que no necesitaban ser amigos para brillar sobre el terreno de juego.
Sin embargo, da la sensación viendo los rumores desde el vestuario del Real Madrid, que esto puede ser una calma tensa que termine estallando en algún momento. Las críticas después de la eliminación ante el Bayern a la expulsión de Camavinga les ha sacado un poco del foco aunque, en algún momento, hay que tomar una decisión entre ambos.
¿Son compatibles Vinicius y Mbappé? Si nos atenemos a lo que ya hemos visto, la respuesta clara es 'no' y el 'sí' sólo se puede justificar desde la esperanza en que, teniendo la calidad individual que tienen, en algún momento puedan amoldarse. Carlo Ancelotti, Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa no lo han conseguido y, si yo fuera Florentino Pérez, en el casting para elegir al próximo inquilino del banquillo del Santiago Bernabéu, la prioridad sería escoger a un técnico con un plan para las dos estrellas. O eso, o poner a uno de los dos en venta. Y esta es otra conversación que no es corta precisamente...