Los tres grandes cambios de García Plaza tras estudiar al Sevilla de Matías Almeyda
García Plaza explica su última decisión acordándose de lo de Almeyda: "Mucha tensión"
García Plaza cambia el estilo y la idea para intentar modificar la dinámica del Sevilla
Ni mejor, ni peor, diferente. Ningún entrenador (o casi ninguno) se atrevería a poner su ideal por encima del otro, ninguno se aventuraría a criticar lo que hacían otros para destacar lo que hacen ellos, pero todos y cada uno tienen sus ideales y todos introducen cambios cuando llegan a una nueva casa. García Plaza, nuevo técnico del Sevilla, apenas lleva un par de encuentros en el cargo, pero ya hay varias diferencias con lo que hacía Matías Almeyda.
Porque, como es lógico, si algo no funciona hay que cambiarlo. García Plaza llegaba al Sevilla con un perfil definido, siendo, de primeras, totalmente diferente a Matías Almeyda y aunque el ex del Alavés ya ha admitido que ha realizado diferentes "matices" dentro de su idea, los datos ya muestran un cambio de dinámica.
El Sevilla espera más... por petición o miedo
En términos defensivos, a pesar de que García Plaza ha insistido en sus diferentes comparecencias que el equipo no debe buscar la seguridad retrasando líneas, la realidad es que este Sevilla, después de ser casi suicida en muchas ocasiones, ha dejado de ir a la presión de manera desesperada. Por petición o incluso, como sucedió en el saque de banda colchonero, por miedo al error.
El Sevilla de García Plaza, respecto al de Matías Almeyda, ha pasado de conceder, de media, 9.22 pases del rival por posesión a 28.6 conexiones por posesión. Diferencia sustancial que se añade al dato que Driblab nos ofrece: los del Sánchez-Pizjuán han pasado de 47.8% de acciones altas a 34.8%.
Además de ello, sus rivales hasta ahora han tenido más posesión (68.3%) y aunque todos estos datos están condicionados por todos los minutos que sumó en Oviedo con uno menos, también llama poderosamente la atención que los cambios no han afectado en demasía ni en recuperaciones peligrosas (5 ahora, 5.1 antes) ni en recuperaciones en campo contrario (11 ahora, 12.4 antes).
Un Sevilla más vertical y centrador
En ataque también hay datos llamativos. El Sevilla de García Plaza no solo parece haber mejorado a balón parado, donde anotó ante el Atleti y dispuso de tres claras ocasiones ante el Oviedo, sino que además ahora es un equipo mucho más certero en el remate.
Con Matías Almeyda se esperan 0.21 goles por centro, una cifra que se ha duplicado bajo las órdenes de Luis García Plaza (0.42) y aunque sigue sin ser muy brillante, sí muestra cierto cambio.
Aunque lo más llamativo en este cambio es la verticalidad del equipo. Matías Almeyda, por momentos, presentó un equipo tremendamente vertical (vs Rayo en Vallecas, vs Barça en casa...), pero acabó atascado en multitud de citas por ese intento de tener balón a pesar de la falta de recursos.
El Sevilla de García Plaza, de momento, acumula menos pases por posesión, pases más largos -de media- e incluso, en términos de verticalidad, casi 10 puntos más (28.8) que el de Matías Almeyda (19.2).
Estos datos, evidente, necesitan más minutos para asentarse, más encuentros -además sin estar con uno menos- para confirmarse, pero la realidad es que, de primeras, ya se ven varios grandes cambios en la idea de un entrenador y otro.
