Amenazar a Jon Uriarte y desmerecer a Ernesto Valverde es no ser Athletic
Que el Athletic fuera ADN Athletic le pedían al Athletic: ¿Qué son 42 puntos?
José Antonio Velilla expresa su opinión sobre los casos de Jon Uriarte y Ernesto Valverde
BilbaoDesde la calma del parón de selecciones, observamos en Bilbao que el reciente puente fallero, antesala de la Semana Santa de este 2026, previsiblemente plácido y festivo, se nos ha convertido finalmente en un polvorín de noticias en el universo del Athletic Club, no todas ellas deportivas por cierto, que han quemado la actualidad y de paso la solitaria neurona de algunos ninots, al parecer…
Entre otras novedades de alto impacto se ha confirmado que el presidente del Athletic, Jon Uriarte Uranga, ha recibido amenazas personales en la calle y en su domicilio simplemente por ejercer su cargo desde el palacete de Ibaigane como él cree conveniente.
No es de recibo lo ocurrido con el presidente del Athletic Club
Al margen de lo que haya conseguido económicamente, revertiendo una situación de caída libre y recurrente disminución de las reservas (la 'hucha' de Josu Urrutia), no hay que olvidar los éxitos deportivos de las anteriores campañas oscurecidas por la presente, irregular para mal desde el inicio y quizás hasta generada por esos benditos éxitos.
Recordemos la inestable pretemporada veraniega y las numerosas lesiones inexplicadas ya que -no lo ocultemos- tampoco nadie sale a ofrecernos un mínimo de detalles.
En cualquier caso, Jon Uriarte tendrá sus detractores y sus seguidores pero lo que no se puede entender es el ejercicio de la violencia y la amenaza para mostrar un desacuerdo, que a mí, personalmente, me recuerda a otros clubes y a otras aficiones. Nunca creí que eso llegara a pasar en nuestro Athletic Club y en nuestro querido Bilbao.
También me recuerda ese proceder a otros tiempos en los que los extremos se tocaban en su concepción de la violencia como instrumento de convencimiento. Y es más grave todavía porque en aquella época los instrumentos de inexistente democracia sólo tocaban música de percusión. Es curioso que los que la ejercen y quienes utilizan ahora esos métodos ni siquiera habían nacido cuando se empleaban los anteriores.
Si alguien no está de acuerdo con la trayectoria del Presidente Jon Uriarte lo que tiene que hacer es tirar de Estatutos, solicitar una Asamblea Extraordinaria de Socios y exponer allí lo que crea conveniente. Pero esas actitudes y a solo unos meses de unas potenciales elecciones (fijadas para el 8 de mayo) son siempre injustificables y además inexplicables. Bueno, salvo que… en fin, mejor me callo.
Hay que despedir bien a Ernesto Valverde...
Y otro punto fuerte de la actualidad zurigorri del que hoy escribo aquí en ElDesmarque es la noticia adelantada -a falta de 10 jornadas- de la no renovación/continuidad de Ernesto Valverde. Personalmente lo lamento porque ha sobrevenido en una campaña influenciada por muchos motivos no directamente deportivos.
Culebrones de verano (Nico Williams, Yeray), largas lesiones (Beñat Prados, Maroan), el lío con el fichaje de Aymeric Laporte, etc... han marcado la diferencia con las anteriores campañas del 'Txingurri' Valverde. Pero también entiendo que Ernesto no quiera seguir, que la Junta Directiva no le ofrezca la renovación y que la afición de San Mamés necesite resetear.
