El Betis abre 'su' Semana Santa con la tradicional ofrenda floral a la Hermandad de La Misión
El Viernes de Dolores sale la cofradía del barrio de Heliópolis, junto al Benito Villamarín
El cura de La Misión, en pleno rezo: "El Betis nos ha pedido por la UEFA y evitar lesiones"
La Semana Santa de Sevilla está a punto de comenzar, y los primeros capirotes que salen a las calles lo hacen muy cerca del estadio Benito Villamarín. El Real Betis Balompié ha cumplimentado este Viernes de Dolores su tradicional ofrenda floral a la Hermandad de La Misión, una de las que procesiona en el primer día de las vísperas de la semana grande sevillana, con una relación muy fluida con el club verdiblanco. El club verdiblanco da inicio así a su propia Semana Santa, que culminará el Sábado Santo recibiendo al RCD Espanyol en La Cartuja.
La comitiva, encabezada por el secretario Carlos González de Castro ante la ausencia del presidente Ángel Haro, indispuesto, y el vicepresidente José Miguel López Catalán, se ha dado cita al mediodía de este Viernes de Dolores en la Parroquia de San Antonio María Claret, apenas cinco horas antes de que se abran sus puertas para que salga la cruz de guía de la cofradía de La Misión y el barrio de Heliópolis y los colindantes se llenen de nazarenos con capirote de color azul. Con todo, el más buscado ha sido, como es habitual, el siempre sonriente Joaquín Sánchez, que ha acudido como consejero, siempre muy cercano a otra leyenda verdiblanca como Rafael Gordillo, presidente de la Fundación del Betis.
La cofradía, que tradicionalmente sale hacia su izquierda y pasa muy cerca de la esquina de Preferencia con el Gol Norte del Benito Villamarín, vivirá esta vez una estampa distinta, ya que el estadio heliopolitano se encuentra en obras y la grada de Preferencia, tantos años testigo de su estación de penitencia, ya no existe tras ser demolida hace unos meses.
Joaquín, el más saludado
Sin lugar a dudas, Joaquín Sánchez ha sido el más saludado y uno de los protagonistas del acto. Nada más comenzar, ha tenido que ser ayudado para colocarse el escudo del Betis en la solapa, y ha sido saludado por los sacerdotes presentes. Siempre con una sonrisa, devoto y cofrade, el portuense se encontraba en su salsa.
