Óscar Trejo anuncia su salida del Rayo Vallecano: "Me voy en paz"

Óscar Trejo en el Rayo Vallecano. Cordon Press
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Vallecas es un lugar sin ídolos. Un destino en dónde lo que más importa es la franja y el barrio. Pero en el Rayo Vallecano también hay leyendas, jugadores que dieron todo por un club y que se ganaron el cariño, pero sobre todo el respeto, de una afición que sabe agradecer. Este es el caso de Óscar Trejo, un futbolista que representa a la perfección los valores de 'valentía, coraje y nobleza'.

Un futbolista que vivió dos etapas en Vallecas, que volvió para estar más de nueve años seguidos defendiendo los colores del 'equipo de su vida'. En el Rayo Vallecano se hizo grande y a sus 37 años dejará el club al final de temporada como el extranjero con más partidos en la historia de la entidad.

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Un tipo capaz de levantar a cualquiera de sus asientos. Un jugador vital para el vestuario y una referencia para su afición. En la memoria queda su rechazo a la capitanía por no compartir los valores de la presidencia. Sin duda, el 'Chocota' será eterno en Vallecas.

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La emoción de Trejo en su despedida

"Piensas que estos momentos nunca van a llegar y hoy estoy dando este mensaje", comenzó diciendo un Trejo muy emocionado. "Es difícil, pero me voy en paz, me voy tranquilo. Siendo transparente", prosiguió. "Ser del Rayo Vallecano es algo único, impensable y los que realmente conocen este club siempre guardan un amor diferente.

"La gente en Vallecas tiene ese trabajo, ese no dar el brazo a torcer y lo único que te piden es que hagas lo mismo", comentó Trejo, un futbolista que no quiere que haya diferencias entre 'un jugador profesional y un chico de mantenimiento'.

El argentino todavía recuerda su primer gol con la franja, pero también el más especial. Ese logrado en Girona para ascender al equipo a LALIGA EA SPORTS. "Ahí comenzó algo espectacular. Nadie daba un peso por conseguir un ascenso en las condiciones en las que estábamos", recuerda. Pero si hay un momento especial en su carrera, es el pase a la Conference League. "No en un club cualquiera, en el club de mi vida. Es como tocar el cielo con las manos", dijo emocionado.

Comunicado de Óscar Trejo

Hoy escribo desde el corazón, con calma y con emoción. Porque despedirse del Rayo Vallecano no es cerrar una etapa cualquiera, es decir adiós a una parte muy importante de mi vida.

Llegué aquí con sueños, y me voy con una familia, con recuerdos imborrables y con una historia que jamás imaginé poder vivir. En este club crecí como futbolista, pero sobre todo crecí como persona, como esposo y como padre. Vallecas nos vio reír, sufrir, celebrar y levantarnos una y otra vez.

He tenido el privilegio de vivir momentos únicos: ganar un título, alcanzar unas semifinales de Copa del Rey que quedarán para siempre en nuestra memoria y conseguir tres ascensos que hablan del espíritu incansable de este club. Convertirme en el jugador extranjero con más partidos disputados con esta camiseta es un orgullo difícil de explicar.

Y como si el fútbol aún quisiera regalarme algo más, a los 37 años pude cumplir un sueño que parecía imposible: jugar en Europa, y hacerlo no con cualquier equipo, sino con el club de mi vida. Algo que jamás olvidaré y que voy a llevar conmigo para siempre.

Nada de esto habría sido posible sin mi Familia. Gracias a mi compañera de vida, por caminar a mi lado en cada paso, por sostenerme en silencio y por creer en mí incluso cuando yo dudaba. Y gracias a mis cuatro hijos, mi mayor victoria. Ellos crecieron con estos colores, entendieron mis ausencias, celebraron mis alegrías y me dieron la fuerza necesaria para seguir adelante cada día. Todo lo que hice dentro de la cancha fue también por ustedes.

Gracias a mis compañeros, entrenadores, cuerpos técnicos y a todas las personas que hacen grande a este club desde dentro. Y gracias, de corazón, a los hinchas del Rayo Vallecano. Su apoyo, su identidad y la manera de sentir el fútbol hacen de este lugar algo irrepetible.

Me voy en Paz, con el orgullo de haberlo dado todo y con la certeza de que este escudo seguirá siendo parte de mi vida y de la de mi familia.

No es un adiós.

Es un hasta siempre.

Porque el Rayo Vallecano no se deja atrás… se lleva en el alma.