Y sí, hoy también salió el sol
El Betis, a pesar de la rabia que deja el derbi, afronta un final de curso ilusionante
Petardazo
Es normal que el beticismo esté jodido. Incluso entendible que afloren las dudas o incluso la crispación. Es lógico que ese 11 de 26 de LALIGA genere incertidumbre. Se antoja casi obligatorio exigirle mucho más a Manuel Pellegrini, porque argumentos tiene para mejorar. Claro que se pueden apretar las tuercas tanto al club como a la planificación, sin dejarse atrás unos jugadores que a veces dan la sensación de elegir cuándo jugar. También es razonable la rabia que produce no darle un golpe mortal a tu eterno rival cuando más herido parecía. Cuando más vulnerable estaba. Hay razones para reproches, reclamos o críticas... pero en ningún caso está justificado el modo autodestrucción. Ese vicio que tan equivocadamente se usa por Heliópolis. Porque sí, porque hoy de nuevo salió el sol. Aunque no lo crean. Y el Real Betis tiene motivos de sobra para fantasear con un fin de curso a lo grande.
La llegada de marzo trae consigo el tramo más importante del curso. Dos competiciones y dos objetivos igual de ambiciosos. El primero viene motivado por la posibilidad real de regresar a la máxima competición continental por segunda vez en su historia. Los últimos resultados brindan muchas opciones a España para obtener una plaza adicional para la Champions League, por lo que amarrar la quinta plaza pasa por ser una obligación para el Real Betis. A 12 jornadas para el final los verdiblancos le sacan tres puntos al Celta de Vigo, que aún debe visitar La Cartuja, y seis al Espanyol, que hará lo propio a principios de abril. Lo más positivo es que el Real Betis depende de sí mismo para amarrar esa quinta plaza.
Más ilusionante si cabe es el escenario continental. Ni en el mejor de los escenarios se habría podido imaginar lo que ha deparado el sorteo de la Europa League, a todas luces halagüeño para los intereses del conjunto que dirige Manuel Pellegrini. Las bolas han querido que el conjunto verdiblanco evite al Aston Villa -quizás el gran favorito- hasta una presumible final, además de a otros clubes de entidad como Roma, Porto, Stuttgart o Nottingham Forest. El camino a una presumible final podría pasar por eliminar a Panathinaikos en octavos de final, Braga en cuartos y Olympique de Lyon, al que ya ganó en la fase de liguilla, en unas supuestas semifinales. Esa sería la hoja de ruta hasta alcanzar la tan soñada final que se celebrará el próximo 20 de mayo en Estambul.
A todo ello se le debe sumar el regreso de Sofyan Amrabat e Isco Alarcón. También, por qué no, el paso al frente de algunos segundos espadas. Con dos de los mejores extremos de su historia. Una plantilla que ha demostrado competir en las mejores plazas. Y lo mejor, que el Real Betis, a pesar de tener esa posición de privilegio, ha demostrado tener aún margen de mejora. ¿Activar el modo autodestrucción o un cambio de chip? Que cada cual elija su camino. Pero, aunque no lo crean, hoy vuelve a salir el sol.
